El teriyaki es una técnica japonesa: «teri» significa brillo y «yaki», asado a la plancha. El pollo se dora con la piel bien crujiente y se glasea con una salsa sencilla de soja, mirin, sake y azúcar. Nada de salsas espesas de bote: la casera es mucho más rica.
Ingredientes
Para 4 raciones:
- 4 muslos de pollo deshuesados con piel
- Sal
- 1 cucharada de aceite
- Salsa: 4 cucharadas de salsa de soja, 4 cucharadas de mirin, 2 cucharadas de sake (o vino blanco) y 1 cucharada de azúcar
- Sésamo tostado y cebolleta para servir
Preparación
- Mezcla los ingredientes de la salsa.
- Seca bien el pollo, pincha la piel con un tenedor y sálalo ligeramente.
- Calienta el aceite en una sartén a fuego medio y pon el pollo con la piel hacia abajo. Cocina 7-8 minutos sin moverlo, hasta que la piel esté dorada y crujiente.
- Dale la vuelta y cocina 4-5 minutos más. Retira el exceso de grasa con papel de cocina.
- Vierte la salsa y cocina a fuego medio, dando vueltas al pollo y regándolo, hasta que la salsa reduzca y lo glasee (2-3 minutos).
- Corta en tiras, riega con la salsa sobrante y sirve con sésamo, cebolleta y arroz blanco.
Trucos para que salga de diez
- Retira la grasa antes de añadir la salsa: así el glaseado queda brillante y no grasiento.
- Vigila el final: con el azúcar, la salsa pasa de glaseado a quemado en segundos.
- La misma salsa funciona con salmón, tofu o setas.





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