El curry japonés (kare raisu) es uno de los platos más queridos de Japón, sobre todo por los niños. Es mucho más suave, espeso y ligeramente dulce que el curry indio. Aquí lo hacemos con un roux casero de mantequilla, harina y curry en polvo, sin pastillas de bote. ¡Reconfortante total!
Ingredientes
Para 4 raciones:
- 500 g de ternera para guisar (o pollo) en dados
- 2 cebollas en juliana
- 2 zanahorias en trozos
- 2 patatas en trozos
- 1 manzana rallada
- 800 ml de caldo de pollo o agua
- 2 cucharadas de salsa de soja
- 1 cucharada de kétchup
- 1 cucharada de salsa Worcestershire
- Roux: 50 g de mantequilla, 50 g de harina y 2 cucharadas de curry en polvo suave
- Aceite, sal y arroz japonés cocido para servir
Preparación
- Dora la carne en una olla con aceite y resérvala.
- Pocha la cebolla en la misma olla a fuego medio-bajo 15 minutos, hasta que esté dorada y dulce.
- Devuelve la carne, añade la zanahoria, la manzana y el caldo. Cuece tapado 45 minutos a fuego suave (20 minutos si es pollo).
- Añade las patatas, la soja, el kétchup y la Worcestershire y cuece 15 minutos más.
- Para el roux: derrite la mantequilla en un cazo, añade la harina y tuéstala 5 minutos a fuego suave hasta que tome color avellana. Añade el curry y remueve 1 minuto.
- Disuelve el roux con un cacillo del caldo del guiso y viértelo en la olla. Cocina 5-10 minutos, removiendo, hasta que espese.
- Rectifica de sal y sirve junto al arroz blanco.
Trucos para que salga de diez
- La cebolla bien caramelizada y la manzana dan ese punto dulce tan característico.
- Tostar bien la harina del roux le da un sabor más profundo.
- Al día siguiente está aún mejor; y con un tonkatsu encima se convierte en katsu curry.





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