Si te apetece un plato de pasta para cenar pero buscas algo más ligero, los tallarines de calabacín son un truco genial. Se hacen con un espiralizador o un pelador y se saltean un par de minutos con langostinos, ajo y guindilla. Rápidos, frescos y con todo el sabor.
Ingredientes
Para 2 raciones:
- 2 calabacines medianos
- 250 g de langostinos pelados
- 2 dientes de ajo laminados
- 1 guindilla (opcional)
- 10 tomates cherry
- La ralladura y el zumo de 1/2 limón
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
- Perejil o albahaca
- Sal y pimienta
Preparación
- Corta los calabacines en espirales con un espiralizador, o en tiras finas con un pelador.
- Saltea el ajo y la guindilla en una sartén grande con el aceite 1 minuto, sin que se dore.
- Sube el fuego y añade los langostinos. Saltéalos 2 minutos, hasta que estén rosados. Salpimienta.
- Incorpora los tomates cherry partidos y saltea 1 minuto.
- Añade los tallarines de calabacín y saltea solo 1-2 minutos, para que queden al dente.
- Termina con la ralladura y el zumo de limón y las hierbas, y sirve enseguida.
Trucos para que salga de diez
- No cocines de más el calabacín: en segundos pasa de al dente a blando y aguado.
- Sala al final, para que no suelte agua.
- Un poco de parmesano rallado por encima le queda de lujo.





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