En Japón, la sopa de miso acompaña casi todas las comidas, incluido el desayuno. Su base es el dashi, un caldo de alga kombu y copos de bonito seco que aporta ese sabor umami tan especial. Se hace en un momento y es reconfortante, ligera y muy sabrosa.
Ingredientes
Para 4 raciones:
- 1 l de agua
- 1 trozo de alga kombu de 10 cm
- 15 g de copos de bonito seco (katsuobushi)
- 3-4 cucharadas de pasta de miso (blanco o rojo)
- 150 g de tofu sedoso en dados
- 1 cucharada de alga wakame seca
- 2 cebolletas
Preparación
- Pon el kombu en el agua fría y déjalo 30 minutos (o más). Calienta a fuego medio y retíralo justo antes de que hierva.
- Cuando hierva, añade el katsuobushi, apaga el fuego y deja reposar 3 minutos, hasta que los copos se hundan. Cuela: ya tienes el dashi.
- Hidrata la wakame en agua fría 5 minutos y escúrrela.
- Vuelve a calentar el dashi a fuego suave, añade el tofu y la wakame y calienta 1-2 minutos.
- Apaga el fuego. Disuelve el miso en un cazo con un poco de caldo y viértelo en la olla, removiendo.
- Sirve enseguida con la cebolleta picada.
Trucos para que salga de diez
- No hiervas el miso: pierde aroma y propiedades.
- Si tienes prisa, usa dashi instantáneo (hondashi): 1 cucharadita por cada 500 ml de agua.
- Añade setas, espinacas o almejas para variar.





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