Los chilaquiles nacieron para aprovechar las tortillas del día anterior y hoy son el desayuno más querido de México. Totopos crujientes bañados en salsa, justo lo necesario para que se ablanden un poquito, y coronados con huevo, crema y queso. Imposible empezar mejor el día.
Ingredientes
Para 4 raciones:
- 10 tortillas de maíz del día anterior (o 250 g de totopos)
- Aceite de girasol para freír
- 4 tomates maduros
- 2 chiles guajillo
- 1 chile chipotle (opcional)
- 1/4 de cebolla
- 1 diente de ajo
- 200 ml de caldo de pollo
- Sal
- Para servir: 4 huevos fritos (o pollo desmenuzado), crema, queso fresco, cebolla morada, aguacate y cilantro
Preparación
- Corta las tortillas en triángulos y fríelas en aceite caliente hasta que estén doradas y crujientes. Escúrrelas y sálalas.
- Quita las semillas a los guajillos, tuéstalos unos segundos y remójalos en agua caliente 10 minutos.
- Cuece los tomates, la cebolla y el ajo en agua 10 minutos. Tritúralos con los chiles y el caldo y cuela.
- Calienta 1 cucharada de aceite en una sartén grande, vierte la salsa y cocínala 8-10 minutos. Sala.
- Añade los totopos a la salsa y mezcla 1 minuto, hasta que queden cubiertos pero todavía algo crujientes.
- Sirve enseguida con el huevo frito, la crema, el queso, la cebolla, el aguacate y el cilantro.
Trucos para que salga de diez
- Mezcla los totopos con la salsa justo antes de servir: si esperan, se reblandecen demasiado.
- Los totopos de bolsa sin sal sirven si tienes prisa.
- Para chilaquiles verdes, usa la salsa de tomatillo de las enchiladas verdes.





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