Cuando el cielo de Cúcuta descargó un fuerte aguacero, el canal Bogotá empezó a llenarse con rapidez. En medio de esa corriente quedó atrapado un perrito, sin forma de salir por sus propios medios mientras el nivel del agua seguía aumentando.
Por el sector transitaban tres trabajadores de una empresa distribuidora de bebidas. Al ver al animal, decidieron actuar de inmediato, sin esperar a que llegaran cuerpos de emergencia ni equipos especializados. Tras varios minutos de maniobras cuidadosas, lograron ponerlo a salvo en tierra firme.
Un canal crecido bajo la lluvia
El suceso ocurrió durante la jornada del miércoles 5 de noviembre en el canal Bogotá, en la ciudad de Cúcuta, en el departamento colombiano de Norte de Santander. Aquella tarde estuvo marcada por las precipitaciones, y el caudal del canal ya era considerable antes de que el agua empezara a subir.
El riesgo era evidente: la corriente podía arrastrar al animal en cualquier momento. A ello se sumaba un entorno peligroso, con un terreno resbaladizo y de difícil acceso en la zona donde el perro había quedado atrapado.
Tres trabajadores que no esperaron ayuda
Los tres hombres eran trabajadores de una empresa distribuidora de bebidas que pasaban por el lugar en ese momento. Según el relato de los hechos, no esperaron la llegada de cuerpos de emergencia ni de equipos especializados: al ver el peligro en que estaba el animal, decidieron intervenir por su cuenta.
Su identidad no se ha dado a conocer oficialmente, de modo que la historia circula sin nombres propios, aunque con el reconocimiento de quienes vieron las imágenes.
Una maniobra coordinada
Los tres hombres no se lanzaron a ciegas. Organizaron una maniobra conjunta para acercarse al can pese a las dificultades del terreno. Uno de ellos descendió con cuidado hacia la zona más complicada, mientras los otros dos se quedaron en la parte superior para asegurarle el equilibrio y servirle de apoyo.
Esa división de tareas permitió que el compañero que bajaba estirara el brazo hasta alcanzar al perro. Quien descendía contaba con dos personas sujetándolo desde arriba, y eso le dio la seguridad necesaria para acercarse al borde del agua.
Tras varios minutos de maniobras cuidadosas, los tres trabajadores sacaron al can del canal y lo pusieron a salvo en tierra firme.
El gesto de la patita
El momento que más ha emocionado a quienes lo presenciaron llegó cuando el perrito levantó una de sus patas para tocar la mano del hombre que intentaba auxiliarlo. Aquel gesto arrancó exclamaciones de asombro y ternura entre los espectadores que seguían la escena.
Grabaciones y difusión en redes
El rescate no pasó desapercibido. Testigos presenciales grabaron la secuencia completa, y las imágenes se difundieron rápidamente por diversas redes sociales. Con cada visualización, la historia fue creciendo.
Ola de reacciones
Las imágenes provocaron una oleada de reacciones positivas. Cientos de usuarios destacaron la humanidad, el valor y la solidaridad de los ciudadanos que se jugaron el tipo por un animal indefenso, y muchos subrayaron que lo hicieron sin que nadie se lo pidiera.
El episodio se ha convertido en un símbolo de bondad ciudadana en medio de la adversidad climática. Es, además, un ejemplo de empatía y respeto por la vida animal, y una historia de esperanza para quienes defienden la protección de los animales.
Por la redacción de GUAY.news.





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