Cada minuto cuenta cuando un coágulo bloquea una arteria del cerebro. En el circuito habitual, el paciente con un ictus isquémico llega al hospital y, antes de que nadie pueda retirarle el trombo, suele pasar por una tomografía computarizada (TAC) o una resonancia magnética (RM). Solo después se le traslada a la sala de intervencionismo, donde se le extrae el coágulo mediante trombectomía mecánica. Ese recorrido, necesario hasta ahora, consume tiempo que el tejido cerebral no tiene.
Esa es la secuencia que pone en cuestión WE-TRUST, un ensayo clínico internacional promovido por Philips que ha superado los 320 pacientes incluidos. Su objetivo es evaluar una alternativa llamada Direct-to-Angio-Suite (DTAS): llevar al paciente directamente a la sala de intervención, sin pasar antes por la sala de diagnóstico por imagen. Lo contamos en GUAY.news porque, con el Día Mundial del Ictus a las puertas (el 29 de octubre), este estudio busca ganar minutos que pueden marcar la diferencia en la recuperación.
Por qué el tiempo pesa tanto en el ictus isquémico
El ictus isquémico es el causado por un coágulo que bloquea una arteria del cerebro. Según el planteamiento del ensayo, la premura del tratamiento es un factor determinante para mantener el tejido cerebral y favorecer la recuperación funcional. Por eso, cada minuto que transcurre desde la aparición de los primeros síntomas hasta el restablecimiento del flujo sanguíneo se considera decisivo.
Para situar esos plazos, el texto recoge una referencia concreta: los equipos bien consolidados pueden reducir el intervalo entre la llegada al hospital y la punción arterial a tiempos cercanos a 20 minutos o menos, según la experiencia citada. Conviene precisar que esa cifra se refiere a equipos con experiencia en general, y no consta que proceda de este ensayo.
El circuito convencional, paso a paso
En el recorrido habitual, el paciente pasa primero por la evaluación de imagen. El texto indica que el circuito hospitalario convencional requiere a menudo una TAC o una RM previas al traslado a la sala de intervencionismo. Solo cuando esas pruebas están hechas se procede a la trombectomía mecánica, el procedimiento que extrae el coágulo desde el interior de los vasos sanguíneos.
Es precisamente ese paso intermedio, el traslado entre salas, el que WE-TRUST pretende eliminar o, al menos, reorganizar. La cuestión de fondo es si la secuencia actual puede acortarse sin perder la seguridad del enfermo.
Qué cambia con el circuito DTAS
La idea de fondo es unificar en un mismo espacio dos pasos que hoy están separados: la evaluación diagnóstica por imagen y el procedimiento endovascular, es decir, el que se realiza por dentro de los vasos sanguíneos. En lugar de trasladar al paciente de una sala a otra, el equipo lo valora y lo trata en el mismo lugar.
El protocolo no se aplica ante cualquier sospecha de ictus. Está pensado para casos seleccionados en los que hay una alta probabilidad de oclusión de un gran vaso cerebral, es decir, para los pacientes en los que cabe esperar con más seguridad que la trombectomía será necesaria.
Cómo se obtiene la imagen dentro de la sala de intervención
Para que el modelo sea posible se utiliza tecnología de tomografía computarizada de haz cónico instalada directamente en la sala de intervención. Según los datos disponibles, este sistema permite obtener imágenes con la máxima nitidez para descartar hemorragias intracraneales y tomar decisiones rápidas.
Descartar una hemorragia es clave, porque el tratamiento del ictus isquémico no sirve si lo que ocurre es un sangrado. Por eso la capacidad de ver con claridad dentro de la misma sala no es un detalle técnico menor, sino el punto que sostiene la decisión de tratar.
Los especialistas subrayan que la calidad de imagen es un requisito imprescindible. Si la fiabilidad visual no es suficiente para respaldar la decisión clínica, el circuito no debe utilizarse. El objetivo declarado es acortar los tiempos de atención sin poner en riesgo la seguridad del enfermo, de modo que la velocidad nunca puede ir por delante de la certeza diagnóstica.
Quién participa y dónde
WE-TRUST es un ensayo clínico internacional promovido por Philips, con más de 320 pacientes incluidos. El estudio cuenta con centros sanitarios de diversos países y continentes.
En España participa el Hospital Universitario Vall d’Hebron, de Barcelona, donde trabaja el doctor Marc Ribó, neurólogo intervencionista e investigador del VHIR. El doctor Ribó es coinvestigador principal junto al profesor Raul Nogueira.
El texto subraya que poner en marcha el modelo exige la implicación de varios perfiles: servicios de emergencias, neurólogos, personal de enfermería, equipos intervencionistas, técnicos y anestesistas. La implementación eficaz requiere una sincronización fina entre todos ellos.
Un modelo que podría llegar a más hospitales
La diversidad de países y continentes de la muestra apunta a una idea importante: DTAS no sería un modelo exclusivo de hospitales pioneros. Según el planteamiento recogido, podría implantarse en centros de ictus con volúmenes medios y altos de actividad, lo que ampliaría su alcance potencial en distintos lugares del mundo.
Ahora bien, ponerlo en marcha no es trivial. La adopción del sistema requiere una curva de aprendizaje, es decir, un periodo de adaptación hasta que el circuito funcione con fluidez. Ese periodo es el que determinará en la práctica cuánto tarda un equipo en trabajar con el nuevo esquema.
Lo que todavía no sabemos y qué viene ahora
Conviene ser prudentes: por ahora WE-TRUST es un ensayo en marcha y los datos disponibles no recogen sus resultados. No se ha comunicado si el circuito directo demuestra una mejora frente al convencional; el estudio se plantea, precisamente, para evaluar esa alternativa.
Tampoco consta ningún calendario ni fase posterior del ensayo. Lo que sí está claro es la pregunta que intenta responder: si unificar diagnóstico y tratamiento en una sola sala permite atender antes, y con seguridad, a quienes sufren un ictus por oclusión de un gran vaso. Si los resultados lo confirman, ganar minutos en el hospital podría traducirse en más cerebro salvado.
Por la redacción de GUAY.news.





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