Un grupo de pensionistas ha convertido un espacio en desuso en un valioso refugio para la biodiversidad y la educación ambiental. La iniciativa, impulsada por Marià Caimo junto a otros jubilados, comenzó a tomar forma en noviembre de 2019, cuando este grupo decidió aprovechar su tiempo libre para dar una nueva vida a una parcela situada en la masía de Can Vilagut, en Molins de Rei.
De la maleza a la biodiversidad mediterránea
Las tareas de rehabilitación sobre el terreno comenzaron formalmente en diciembre de 2019. En una superficie de 200 metros cuadrados que anteriormente se encontraba llena de maleza y completamente abandonada, los impulsores trabajaron para desbrozar, limpiar y acondicionar el espacio. Con el tiempo, este rincón degradado ha evolucionado hasta convertirse en un jardín botánico enfocado en preservar y mostrar la riqueza vegetal propia del bosque mediterráneo.
El proyecto cuenta en la actualidad con diez socios jubilados que se encargan del mantenimiento diario y del cuidado de las especies vegetales autóctonas plantadas en la zona. Esta labor colectiva demuestra cómo la experiencia acumulada durante años se puede canalizar hacia un fin medioambiental y comunitario de primer orden.
Educación ambiental y visitas escolares
Más allá de la recuperación paisajística, el jardín botánico se ha convertido en un punto de encuentro intergeneracional y educativo. Centros escolares de la zona acuden de manera habitual a conocer las instalaciones para aprender sobre las plantas y el entorno natural de la región.
Sobre esta vertiente pedagógica, uno de los impulsores resume el propósito principal de la iniciativa: «lo que procuramos es incentivar en los niños el respeto y el conocimiento, no solo de las plantas, sino también del entorno y la importancia de su conservación».
Esta iniciativa ciudadana refleja el impacto positivo que los colectivos de personas mayores pueden aportar a sus localidades mediante la acción voluntaria. Al transformar un solar abandonado en un aula al aire libre, los pensionistas no solo han recuperado el patrimonio natural local, sino que han tejido una red de transmisión de valores ecológicos para las nuevas generaciones.
Por la redacción de GUAY.news.
Imagen generada con IA.





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