Barbara Thompson y Fred Jenkins, dos jubilados viudos que viven en la residencia Oscott Retirement Village, en Birmingham, se han vuelto a enamorar a los 88 años. Se conocieron en el gimnasio, entre pesas y sesiones de entrenamiento, y desde entonces son inseparables.
Una amiga, un gimnasio y un entrenador
Todo empezó con un gesto de apoyo. Barbara empezó a ir al gimnasio porque una amiga le pidió que la acompañara para darle apoyo moral. Allí estaba Fred, antiguo instructor de preparación física del Ejército y aficionado de toda la vida a las pesas y al ejercicio. Fred empezó a entrenarlas a las dos.
La amiga dejó de acudir, pero Barbara siguió yendo. Lo hacía cada lunes, miércoles y viernes. Su amistad fue creciendo con las sesiones y, según cuentan, no tardaron mucho en volverse inseparables.
Barbara, que cumplió 89 años la semana pasada, recuerda aquellos primeros días con buen humor: «Nos reíamos mucho y bromeábamos mucho, y empecé a tener ganas de ir al gimnasio» (traducido del inglés).
Dos viudos que no esperaban volver a enamorarse
Ni Barbara ni Fred pensaban que el amor pudiera volver a llamar a su puerta. Barbara se mudó a la residencia hace diez años, después de que su marido falleciera a causa de un cáncer. La mujer de Fred murió hace tres años.
Fred recuerda cómo se sintió entonces: «Cuando mi mujer falleció, pensé que se acababa el mundo. Te casas, tienes una pareja, si fallece, se acabó, asunto concluido, y te quedas solo» (traducido del inglés).
Después de aquello, ni siquiera se lo planteaba: «Nunca, ni en mis sueños más disparatados, pensé que volvería a tener otra pareja, y Barbara tampoco» (traducido del inglés).
«Estábamos solos y luego nos encontramos… Es un juego completamente nuevo.» (Fred Jenkins, traducido del inglés)
Así es un día cualquiera de la pareja
El romance ha traído a los dos compañía, risas y una aventura completamente nueva. Hoy pasan casi todos los días juntos. Estas son algunas de las cosas que hacen:
- Van al gimnasio tres veces por semana.
- Juegan a los dardos y al dominó.
- Cuidan el jardín juntos.
- Bailan cada vez que suena la música.
Hace poco hicieron sus primeras vacaciones juntos como pareja.
Barbara asegura que esta etapa no se parece a las anteriores: «Hemos tenido nuestro noviazgo con nuestras parejas anteriores y nuestros matrimonios, pero esto parece algo totalmente distinto» (traducido del inglés). Y añade un detalle sobre Fred: «Ha hecho muchas cosas que nunca había hecho antes desde que está conmigo» (traducido del inglés).
Juntos, pero cada uno en su casa
A pesar de haber encontrado el amor, la pareja no tiene planes de casarse ni de irse a vivir juntos. Cada uno sigue en su propio piso. Así pasan la mayor parte del tiempo juntos sin renunciar a su independencia, lo mejor de los dos mundos.
Un mensaje para quien se siente anclado en el pasado
Barbara cree que su historia demuestra que nunca es tarde para tener una segunda oportunidad de ser feliz. También entiende lo difícil que resulta dar el paso: «A veces es difícil. La gente vive anclada en el pasado, ha estado casada, ha perdido a su pareja. Es fácil rendirse a veces, ¿verdad?» (traducido del inglés).
Pero ella y Fred han encontrado otra salida: «De repente hemos encontrado una nueva etapa de vida» (traducido del inglés).
Curiosidades de esta noticia
¿Sabías que ella iba al gimnasio solo para acompañar a una amiga?
Barbara empezó a entrenar para darle apoyo moral a una amiga. La amiga lo dejó, pero Barbara siguió yendo y allí conoció a Fred.
¿Por qué no se van a vivir juntos?
Prefieren mantener sus propios pisos. Así pasan la mayor parte del tiempo juntos sin renunciar a su independencia.
¿Quién entrenaba a quién?
Fred, antiguo instructor de preparación física del Ejército, empezó entrenando a Barbara y a su amiga. Hoy van juntos al gimnasio tres veces por semana.
Por la redacción de GUAY.news.





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