Pocas cosas huelen tan bien como una cazuela de arroz con leche al fuego. Es un postre sencillo, barato y que gusta a todo el mundo. El secreto está en el fuego muy suave, en remover con cariño y en añadir el azúcar al final.
Ingredientes
Para 6 raciones:
- 1,25 l de leche entera
- 125 g de arroz redondo
- 125 g de azúcar
- 1 rama de canela
- La piel de 1 limón (solo la parte amarilla)
- La piel de 1 naranja (opcional)
- 30 g de mantequilla (opcional)
- Canela molida para decorar
Preparación
- Pon la leche a calentar en una cazuela con la rama de canela y las pieles de los cítricos.
- Cuando empiece a hervir, añade el arroz sin lavar y baja el fuego al mínimo.
- Cuece a fuego muy suave durante 50-60 minutos, removiendo a menudo con una cuchara de madera para que no se pegue al fondo.
- Cuando el grano esté muy tierno y la leche haya espesado, retira la canela y las pieles, añade el azúcar y cocina 5 minutos más sin dejar de remover.
- Si quieres, añade la mantequilla para darle aún más cremosidad y retira del fuego. Déjalo algo caldoso: al enfriar espesa bastante.
- Reparte en cuencos, deja templar y guarda en la nevera. Espolvorea canela molida justo antes de servir.
Trucos para que salga de diez
- El azúcar siempre al final: si lo añades al principio, el arroz se queda duro.
- No laves el arroz: su almidón es lo que da la cremosidad.
- Para darle un toque asturiano, espolvorea azúcar por encima y quémalo con un soplete.
- Mejor leche entera: con semidesnatada queda menos meloso.





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