Hace unos 72 millones de años, en lo que hoy es la provincia de Guadalajara, varios titanosaurios pusieron sus huevos en un mismo lugar. Los huevos quedaron sepultados bajo sedimentos y permanecieron allí durante millones de años, hasta que los paleontólogos empezaron a estudiarlos en el yacimiento cretácico de Poyos. Este yacimiento ha entregado huevos de titanosaurio excepcionalmente conservados y de dos tipos muy diferentes.
Cuatro huevos completos se presentaron oficialmente el 4 de noviembre de 2025, durante la Semana de la Ciencia, y forman parte de la exposición permanente del Museo Paleontológico de Castilla-La Mancha, en Cuenca. El trabajo de análisis no se limita a esos ejemplares enteros: incluye también fragmentos de cáscara y restos de nidadas del final del Cretácico.
Dos tipos de huevos en una misma capa
Lo llamativo del hallazgo no es solo la presencia de huevos de dinosaurio, sino que en un único nivel geológico aparecieron dos modelos con características muy distintas. Según el Gobierno de Castilla-La Mancha, esta coincidencia es excepcional y resulta importante para comprender la diversidad de los grandes saurópodos europeos.
El Museo Paleontológico de Castilla-La Mancha destaca que el yacimiento ofrece un registro excepcional para estudiar las estrategias reproductivas de estos animales y compararlas con otros depósitos europeos. Aunque aún no se puede reconstruir con exactitud cómo funcionaban aquellos nidos, las investigaciones aportan una imagen cada vez más detallada de la reproducción de los dinosaurios europeos.
Dos nombres científicos y cáscaras muy distintas
El estudio original, publicado en la revista Cretaceous Research, describe dos tipos de huevos. El primero es Fusioolithus baghensis, un tipo ya conocido en otros yacimientos. El segundo es Litosoolithus poyosi, una nueva clasificación identificada precisamente en Guadalajara.
Los huevos de Litosoolithus poyosi son grandes, pero sus cáscaras son extraordinariamente delgadas y presentan una porosidad reducida en comparación con otros huevos atribuidos a titanosaurios. Algunos huevos de Fusioolithus baghensis, por su parte, presentan semejanzas con materiales hallados en Auca Mahuevo, en la Patagonia argentina.
Las diferencias se identificaron mediante el análisis microscópico de la estructura de las cáscaras, incluida la disposición de las unidades minerales y los canales porosos. Son rasgos que no se aprecian a simple vista y que permiten separar los dos tipos con criterios objetivos.
Comparación con Auca Mahuevo
Una investigación presentada por científicos de la UNED comparó las cáscaras de Poyos con las de Auca Mahuevo. El resultado muestra semejanzas generales, pero también diferencias en tamaño, grosor y estructura mineral. Los textos consultados no aclaran si esa investigación es el mismo trabajo que el publicado en Cretaceous Research o un estudio distinto, por lo que no conviene asumir que sean lo mismo.
Las comparaciones con Auca Mahuevo ayudan a reconstruir la diversidad y la distribución de los titanosaurios, pero no demuestran por sí solas que existieran rutas migratorias directas entre Europa y Sudamérica.
Quiénes eran los titanosaurios
Los titanosaurios fueron un grupo de dinosaurios saurópodos herbívoros. Se caracterizaban por sus largos cuellos, sus cuerpos voluminosos y sus extremidades robustas, y habitaron distintos continentes durante el Cretácico. Por eso, encontrar huevos atribuidos a este grupo en Europa aporta información sobre cómo se repartían y reproducían estos animales en esa época.
Los huevos de Poyos son, además, un registro de la fase final del Cretácico, cuando se produjeron las nidadas que hoy se estudian a partir de huevos completos, fragmentos de cáscara y restos de nidadas.
Qué significa el hallazgo y qué viene ahora
El descubrimiento plantea la posibilidad de que diferentes tipos de titanosaurios utilizaran la misma región para reproducirse. Sin embargo, distinguir tipos de huevos no equivale necesariamente a identificar especies concretas, porque todavía no se conoce con certeza qué animales los pusieron. Las fuentes consultadas no especifican qué especie produjo cada tipo de huevo.
De cara al futuro, el yacimiento de Poyos podría conservar muchas otras pistas por descubrir. No se han anunciado plazos ni fases concretas de nuevas investigaciones. Tampoco consta en los textos la fecha de publicación de la noticia que da cuenta del hallazgo.
Por la redacción de GUAY.news.





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