Marc Márquez llega al Gran Premio de Qatar, en Lusail, con la opción de proclamarse matemáticamente campeón del Mundial de MotoGP 2026. Lidera la clasificación con 44 puntos de ventaja sobre Jorge Martín y 67 sobre Marco Bezzecchi, ambos de Aprilia, en un campeonato que durante meses pareció destinado a la marca italiana.
El dato que da dimensión a la gesta es de hace unos meses. Tras el Gran Premio de Italia, disputado el 31 de mayo en Mugello, Márquez estaba a 102 puntos de Bezzecchi, que entonces era el líder. En doce Grandes Premios la clasificación dio un vuelco de 180 grados, la mayor remontada de la historia de MotoGP. El récord anterior pertenecía a Pecco Bagnaia, que en 2022 llegó a estar a 91 puntos de Fabio Quartararo a mitad de temporada y terminó coronándose campeón con Ducati.
Una primera mitad de caídas y operaciones
El arranque del año fue muy duro para el piloto de Ducati. Sufrió una dolorosa caída en la carrera esprint de Austin, un circuito en el que solía dominar, y sumó un cero tras caerse en Jerez. En mayo, en el Gran Premio de Francia en Le Mans, una dura caída le privó de puntos y le provocó una fractura en el quinto metatarsiano del pie derecho.
Fue operado y se aprovechó la intervención para adelantar otra que ya estaba programada en su brazo, después de que una caída en Indonesia en 2025 desplazara uno de los tornillos de esa extremidad. Márquez explicó que la afectación del nervio provocaba reacciones inesperadas sobre la moto, y los médicos optaron por operarlo de nuevo para extraer dos tornillos y un fragmento óseo. Ese revés le obligó a perderse el Gran Premio de Cataluña, en Montmeló, otro cero, esta vez por lesión.
Mientras tanto, Aprilia parecía tenerlo todo. La RS-GP26 era, según se describe, la mejor montura de la parrilla, con mejor paso por curva que el resto y una carga aerodinámica que la hacía superior. Martín y Bezzecchi eran los grandes candidatos al título, y los pilotos de Trackhouse, Raúl Fernández y Ai Ogura, también suponían una amenaza.
Los ceros de Aprilia y los cuatro fines de semana perfectos
El rumbo empezó a cambiar por los problemas de los rivales. En el Gran Premio de la República Checa, en Brno, Bezzecchi abofeteó a un comisario de pista, una acción que le acarreó una severa sanción. En Assen, en el Gran Premio de los Países Bajos, se cayó cuando peleaba por los puestos de privilegio. En Alemania sufrió una nueva caída en la que se fracturó la clavícula y tuvo que pasar por el quirófano. La regularidad de Martín lo había llevado entonces al liderato del Mundial.
Con esa puerta abierta, Márquez, ya recuperado de sus operaciones de pie y brazo, firmó cuatro fines de semana perfectos. Ganó la esprint y la carrera, con el pleno de 37 puntos en cada uno, en Sachsenring, Aragón, Misano y Motegi: 148 puntos en total. El propio piloto atribuye la remontada, sobre todo, a los fallos ajenos.
«Los momentos clave han sido los ceros de Aprilia. Yo, simplemente, he hecho mi trabajo, he intentado ganar carreras cuando me encontraba bien; cuando no, sufrir. Pero han sido los ceros los que me han dado la oportunidad de recuperar 102 puntos. Si no, no puedes recuperarlos. Viendo esa experiencia, ahora no tengo que ser yo el que regale puntos.»
Marc Márquez, piloto de Ducati y líder del Mundial
La última pieza llegó en Australia. En la despedida de Phillip Island, Martín sufrió una caída durante la clasificación en la que se fracturó el radio distal del brazo derecho, lo que le impidió puntuar en la carrera esprint. Las condiciones climatológicas obligaron además a cancelar la carrera del domingo, lo que aumentó la ventaja de Márquez, que había ganado la esprint.
Martín intentó competir en Malasia, pero la gravedad de la fractura le impidió tomar la salida en Sepang: solo completó ocho vueltas en los primeros libres y tres giros en la práctica antes de abandonar. Allí Márquez fue segundo en la esprint y primero en la carrera del domingo.
Las cuentas de Qatar y la prudencia de los protagonistas
Con ese panorama, Márquez puede cerrar el título en Lusail. Según la calculadora del fin de semana, si Martín no puntúa, le basta con ser primero el sábado y primero o segundo el domingo. También le valdría ser segundo, tercero, cuarto o quinto en la esprint y ganar la carrera del domingo, siempre con Martín sin puntuar.
Si Martín no puede sumar más de 7 puntos entre los dos días, Márquez debe ganar las dos carreras y sumar 30 puntos más que el madrileño en todo el fin de semana. Frente a Bezzecchi, necesita 8 puntos más entre las dos carreras. El líder se sabe los números, pero no se deja llevar.
«Me sé las cuentas: 30 y 8. Me las sé, pero lo veo lejos. Creo que tienen que pasar demasiadas cosas y sería un error pensar ahora ya en título o que te entren las ganas, el ansia, de conseguirlo ya. Poco a poco; estamos más cerca que en Malasia, sí, pero no significa que estemos tocándolo, sino que aún siento que estamos lejos. Pueden pasar muchas cosas.»
Marc Márquez, piloto de Ducati y líder del Mundial
Del otro lado, Martín llega tocado pero con ganas de alargar la pelea. Reconoce la mejoría de los últimos días y admite que el desenlace no depende de él.
«La mejoría estos días fue increíble. Estoy aquí para intentarlo, como dije ya en Malasia. Sólo Marc puede perderlo… o ganarlo. No lo puedo controlar por el momento. Intentaré lograr los máximos puntos que pueda; sabemos que en este deporte todo puede pasar. Lo más importante es llevar el Mundial a las próximas carreras.»
Jorge Martín, piloto de Aprilia y segundo en el Mundial
El resultado es una temporada que parecía escrita para Aprilia y que ha acabado inclinándose del lado de Márquez, que de ganar el título se llevaría el campeonato tras haber estado a 102 puntos del liderato. Lo sabremos este fin de semana en Qatar.
Por la redacción de GUAY.news.





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