Valencia vivió el domingo una mañana de las que se recuerdan en el atletismo español. En el Medio Maratón Valencia Trinidad Alfonso Zurich, sobre 21 kilómetros y con más de 26.500 corredores en la salida, cayeron a la vez el récord de España masculino y el femenino. Rodrigue Kwizera lo hizo con 58:03 y Laura Luengo con 1:08:28.
La organización llevaba tiempo buscando ese hito, el de batir los dos récords nacionales en una misma edición, y lo consiguió. La carrera llegaba con pocas expectativas internacionales por la ausencia de grandes nombres, aunque a nivel español se veía como una oportunidad de marcas. El recorrido, llano y urbano, partió de la zona universitaria y acabó en la Avenida de Tarongers, después de pasar por el parque de Viveros, el río Turia, la plaza de Toros, las Torres de Serrano, la calle Colón, la Ciudad de las Artes y las Ciencias y la zona del puerto.
Kwizera: «La próxima vez batiré el récord de Europa»
Nacido en Burundi, Kwizera recibió la nacionalidad española el verano pasado y ya compite bajo nuestra bandera. Su 58:03 supera en más de un minuto y medio el anterior récord nacional, los 59:39 que Carlos Mayo estableció en 2023 también en Valencia. Según Las Provincias, es la tercera mejor marca mundial de la distancia en lo que va de 2026, solo por detrás de los 56:51 de Yomif Kejelcha en Buenos Aires, en agosto, y los 57:20 de Jacob Kiplimo en Lisboa, en marzo.
«Estoy feliz con la marca. Ndikimuneyo y yo hemos preparado juntos en Etiopía la carrera y nos ha salido bien. Queríamos el récord de España y bajar de 58.00. Quería correr más rápido, pero he tenido que tirar todos los kilómetros y al final estaba un poco cansado. La próxima vez batiré el récord de Europa, ahora mismo no podía ser.»
Rodrigue Kwizera, atleta
El burundés salió con todo desde el principio y tomó la cabeza de carrera a mitad del recorrido, cuando se apartaron las liebres, que habían tenido un pequeño percance con una moto de la organización a la altura de Primado Reig. Ya a partir del quinto kilómetro, a la altura de Viveros, estaba claro que no caería el récord del mundo. Aun así, el ritmo siguió siendo altísimo: en el último kilómetro Kwizera lideraba un grupo de tres corredores y aplicó un cambio de ritmo en la entrada trasera de Tarongers, desde la zona portuaria.
Su compañero de entrenamiento en el club Playas de Castellón, Thierry Ndikumenayo, fue segundo con 58:09, a tres segundos del vencedor. Los dos están casados con dos primas, así que son familia política. Con ese tiempo, Ndikumenayo habría batido también el récord nacional y se sitúa como segunda mejor marca europea de todos los tiempos. El keniata Victor Kipruto completó el podio con 58:12. La marca de Kwizera no cuenta como récord de Europa, que pertenece al sueco Andreas Almgren con 58:06, porque el atleta aún no tiene el «transfer» internacional de World Athletics.
Luengo: «Ha sido un poco agónico pero se ha logrado»
En la carrera femenina la victoria fue para la keniata Sheila Chepkirui, que se impuso en un sprint final con 1:03:51 a su compatriota Diana Wanza, a apenas un segundo. Daisilah Jerono, también de Kenia, fue tercera con 1:04:11. Pero la historia española estaba más atrás, donde Laura Luengo no tenía opciones de victoria y sí una cita con el récord.
Su 1:08:28 mejora por dos segundos los 1:08:30 que Carla Gallardo logró en Berlín en marzo. Luengo, vigésima en la general femenina, salió sin liebre porque quería comprobar su nivel real y gestionar la carrera por su cuenta, y lo explicó así:
«Pensaba que podía correr cerca del récord de España, pero tenía dudas porque estoy preparando el maratón. He sacado petróleo de una situación que no era ideal», contó la atleta, que quería «venir sin liebre para ver el nivel que tenía y guisármelo yo». Se quedó sola hasta la parte final, y fue entonces cuando apareció Mertixell Soler, que había salido muy rápido.
«En el kilómetro 16 he visto a Meritxell y he seguido empujando. He apretado al final y ha sido un poco agónico pero se ha logrado», resumió Luengo. Llegó desde atrás, en plena remontada ante Soler, y en una recta final agónica rebajó el récord de España.
Una prueba de velocistas y lo que viene
La carrera fue, según Marca, una prueba de velocistas: doce corredores masculinos bajaron de la hora y seis mujeres corrieron por debajo de 1:05. Según Las Provincias, la participación femenina rondó el 35% de las inscripciones, por encima de la del año anterior, y la afición se asomó a las calles para animar. Miles de aficionados participaron en la prueba, que también tuvo carreras amateurs. El paso por la plaza del Ayuntamiento coincidió con una acampada reivindicativa por la vivienda.
Según Las Provincias, la prueba se considera la más rápida y llana del mundo en su categoría, y el doblete de récords nacionales masculino y femenino el mismo día no es habitual en una carrera de este tipo.
Queda trabajo administrativo: Kwizera deberá recibir el «transfer» internacional de World Athletics para que su marca se reconozca a efectos internacionales, incluido el récord de Europa. Según Marca, su próximo gran objetivo será precisamente ese récord, aunque no se indica fecha. La organización, por su parte, prevé para el próximo año un maratón de 42 kilómetros en el que espera poder batir un récord del mundo con la presencia de Kejelcha.
Por la redacción de GUAY.news.





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