Una jornada de emociones cruzadas para la pelota vasca. Euskal Selekzioa logró dos medallas de oro y dos de plata en el Mundial, con dos victorias y dos derrotas en las finales que se disputaron ese día. Los oros llegaron en la mano por parejas masculina y en la cesta punta masculina; las platas, en la mano individual masculina y en la cesta punta femenina, donde se impuso España.
El relato de la jornada presenta el resultado como «histórico» para Euskal Herria, aunque «parcial»: dos alegrías y dos derrotas, que se suman a las medallas conseguidas en jornadas anteriores. Los hechos mencionan cinco finales en las que participó la selección ese día, pero solo se describen cuatro. Las cuatro sí permiten repasar qué pasó en cada cancha, y en tres de ellas el desarrollo de los sets dice bastante sobre cómo se decidió cada título.
En cifras
2 medallas de oro sumadas en esta jornada
2 medallas de plata sumadas en esta jornada
10-7 y 10-9 resultado de la final de mano por parejas masculina, en dos sets
15-12 y 15-7 resultado de la final de cesta punta masculina, en dos sets
10-0 y 10-4 resultado de la final de mano individual masculina, con victoria española por 2-0
Dos oros con nombre propio
La final de mano por parejas masculina enfrentó a Elorz y Lizeaga con Apeztegia y Canabal, y acabó con victoria vasca en dos sets: 10-7 y 10-9. El gran protagonista fue Lizeaga, astigartarra del Mundarro, que en el primer set, como delantero, hizo prácticamente todos los tantos de la pareja vasca, y también los fallos. Una responsabilidad enorme que asumió de principio a fin.
El segundo set fue mucho más apretado. La pareja española llegó a tener dos tantos para forzar un tercer set. Lizeaga había mandado varias pelotas altas que tocaron en la red del techo, errores que pudieron salir caros. Sin embargo, el delantero remontó el 9-8 en contra y sentenció la final, de modo que el tercer set no llegó a disputarse.
El otro oro llegó en la cesta punta masculina, donde Erkiaga se impuso al francés Olharan por 15-12 y 15-7. Erkiaga, de Ispaster, ya había sido campeón con Euskal Selekzioa de la Copa de Naciones, un antecedente que sitúa su papel en la selección más allá de esta final. Olharan apretó en el primer set, pero llegó justo físicamente y lo pagó en el segundo, que se escapó con claridad para el vasco.
Dos platas con sabor agridulce
En la final de mano individual masculina, España se llevó el título con un 10-0 y 10-4, es decir, con una victoria española por 2-0. El gran rendimiento del riojano Jorge Fernández marcó el partido. Por la parte vasca empezó Ekhi Irribarria, pero en el 8-0 del primer set tuvo que entrar Gaizka Carregal para sustituirle. La derrota fue abultada y no hubo manera de darle la vuelta, ya que el partido se decidió en los dos sets sin que Euskal Selekzioa lograra meterse en la pelea.
Más ajustada fue la final de cesta punta femenina, donde España ganó a Euskal Selekzioa por 2-0. El partido entre Erika Mugartegi y Helena Barrenetxea, por la parte vasca, fue muy igualado y se decantó finalmente por detalles. El marcador que aparece en el relato de la jornada es 15-11 y 15-14, aunque esa cifra no se puede confirmar con las fuentes disponibles, por lo que no debe darse por segura. Lo que sí queda establecido es que la diferencia se produjo en los pequeños momentos de cada set y no en un dominio claro de una de las dos parejas.
Un balance en positivo
Con dos victorias y dos derrotas en las finales de la jornada, el balance de partidos queda equilibrado, pero lo que pesa para la selección es el botín: dos oros y dos platas. El propio relato de la jornada menciona que el medallero de Euskal Selekzioa en este Mundial ya contaba con dos oros y una plata de jornadas anteriores, de modo que la aportación de hoy amplía de forma notable lo conseguido hasta ahora.
El análisis de los hechos deja claro que los dos oros nacieron de finales decididas por la capacidad de sostener la presión. En la mano por parejas, el peso del delantero Lizeaga fue determinante incluso cuando sus errores pudieron costar el partido. En la cesta punta masculina, Erkiaga se impuso a un rival que apretó en el primer set pero no tuvo fuerzas para mantener el ritmo en el segundo. En las dos platas, en cambio, la diferencia fue de matices: una derrota abultada en la mano individual, con el cambio de Irribarria por Carregal en el 8-0 del primer set, y una final femenina de cesta punta igualada hasta el último detalle.
Los hechos disponibles no precisan ni la fecha ni el lugar del campeonato, ni indican qué finales quedan por disputarse en el Mundial. Tampoco recogen declaraciones de los participantes, por lo que no se puede atribuir a ningún protagonista una valoración directa de la jornada. Lo que sí consta es el desarrollo de los partidos, la trayectoria de cada final y el balance de medallas con el que Euskal Selekzioa cierra el día.
Por la redacción de GUAY.news.





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