El fondo del mar frente a Argentina guarda más sorpresas de las que se imaginaba. Un equipo internacional de biólogos ha identificado 57 nuevas especies y cinco nuevos géneros de fauna marina, todos ellos procedentes de una expedición que recorrió una fisura submarina conocida como el Cañón de Mar del Plata.
Los especímenes se recogieron en agosto de 2025 durante una campaña del Instituto Oceanográfico Schmidt, una organización de Estados Unidos. Después, los especialistas se reunieron en un taller en la Universidad Maimónides, en Buenos Aires, donde trabajaron durante dos semanas para examinar y clasificar el material.
Antecedentes y contexto del Cañón de Mar del Plata
El Cañón de Mar del Plata es una fisura submarina que se extiende a lo largo de la costa argentina y constituye uno de los entornos más profundos y menos explorados del Atlántico Sur. Según los propios científicos, los ecosistemas del fondo marino siguen siendo poco comprendidos, lo que convierte a cada inmersión en una oportunidad para descubrir organismos nunca antes descritos.
El uso de vehículos operados remotamente (ROV) ha permitido, en los últimos años, acceder a esas zonas de gran profundidad. En esta ocasión, el ROV SuBastian, perteneciente al Instituto Oceanográfico Schmidt, fue el instrumento que posibilitó la captura de los ejemplares que hoy se describen.
Cómo funciona
Descubrir especies a miles de metros de profundidad exige un método con varias fases. Según los hechos disponibles, el proceso fue este:
- Un vehículo operado remotamente, conocido por sus siglas en inglés como ROV, explora el fondo marino. En esta expedición se usó el ROV SuBastian, del Instituto Oceanográfico Schmidt.
- El vehículo recoge ejemplares de la fauna que vive en el cañón, de donde procede la mayoría de los especímenes.
- Tras la expedición, un equipo internacional de biólogos se reúne en el taller de la Universidad Maimónides, en Buenos Aires.
- Durante dos semanas, los investigadores identifican los ejemplares y determinan cuáles son desconocidos para la ciencia.
Este trabajo en dos tiempos, primero en el mar y después en el laboratorio, es lo que permite pasar de una muestra recogida en la oscuridad del fondo a una especie identificada y catalogada.
Detalle de los hallazgos
El balance es amplio: 57 especies nuevas y cinco géneros inéditos. Los nuevos géneros se identificaron entre corales, pepinos de mar y crustáceos, aunque el material disponible no precisa cuántos corresponden a cada uno de esos grupos.
El desglose de las especies por grupos es el siguiente:
- 22 equinodermos, un grupo que incluye pepinos de mar y crinoides.
- 20 copépodos, un grupo de crustáceos.
- 14 cnidarios, entre ellos octocorales, plumas de mar y corales pétreos.
- 1 molusco.
Algunas de las imágenes difundidas muestran ejemplares concretos: una nueva especie de pluma de mar del género Pseudumbellula, una nueva especie de pepino de mar apodada «Loki» y otra nueva especie de pepino de mar del género Benthothuria. Todas las imágenes proceden del ROV SuBastian.
Entre los hallazgos hubo también un golpe de humor: un «sósia» del personaje Patrick Estrella, el amigo de Bob Esponja. Se trata de una estrella de mar de aspecto muy parecido al del dibujo animado que, aclaran los científicos, no es una especie nueva, pero que llamó la atención por sus características físicas.
Relevancia científica y difusión de datos
Para el Instituto Oceanográfico Schmidt, estos resultados tienen un valor que va más allá de la lista de nombres. Jyotika Virmani, oceanógrafa y directora del instituto, lo resumió así en un comunicado: «Al identificar nuevas especies, los científicos ampliaron nuestra comprensión de la vida marina del Atlántico Sur y, a través del Censo Oceánico, garantizaron que estos datos sean accesibles globalmente».
Los datos recopilados se integrarán en el Censo Oceánico, una plataforma que permite a la comunidad científica de todo el mundo consultar la información y construir nuevas investigaciones a partir de ella.
Qué significa y qué falta
Los propios científicos subrayan además que todavía se comprenden poco los ecosistemas marinos del fondo del mar. Un cañón submarino como el de Mar del Plata, del que procede la mayoría de los ejemplares, es un ejemplo de lugar donde cada inmersión puede revelar organismos que nadie había descrito hasta ahora.
Quedan, eso sí, algunas cuestiones abiertas. Por ahora no consta si las especies se han publicado ya formalmente con su nombre científico ni en qué revista, y tampoco se detalla cuántos de los cinco géneros nuevos pertenecen a cada grupo. Serán estos pasos, los de la descripción formal y la publicación, los que terminen de dar carta de naturaleza a unos animales que hasta hace poco vivían sin nombre en la oscuridad del Atlántico Sur.
Por la redacción de GUAY.news.





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