El Hospital Universitario de Jerez ha celebrado una jornada dedicada a promover la actividad física y los hábitos de vida saludables entre las mujeres que han padecido o padecen cáncer de mama. La cita tuvo lugar en las instalaciones deportivas de Chapín, en Jerez de la Frontera, y acercó a las participantes dos disciplinas: la marcha nórdica y el yoga.
La iniciativa está organizada por la Unidad de Drenaje Linfático del Servicio de Rehabilitación y la han impulsado Patricia Jaime y Sonia Pons, responsables de Drenaje Linfático del Hospital de Jerez.
Ficha
- Qué: jornada de ejercicio adaptado y hábitos saludables para mujeres con cáncer de mama, con talleres de marcha nórdica y yoga.
- Quién: Unidad de Drenaje Linfático del Servicio de Rehabilitación del Hospital Universitario de Jerez, con la colaboración de la Delegación Municipal de Deportes.
- Dónde: instalaciones deportivas de Chapín, en Jerez de la Frontera.
- Cuándo: un viernes, en el marco del Día Mundial contra el Cáncer de Mama (19 de octubre).
Una actividad de sensibilización
La jornada se enmarca en las actividades de sensibilización con motivo del Día Mundial contra el Cáncer de Mama, que se conmemora el 19 de octubre. Según el texto, la actividad tuvo como eje la promoción de la actividad física y de los hábitos de vida saludables entre mujeres que han pasado o pasan por esta enfermedad, no solo como medida preventiva sino como parte de su proceso de recuperación.
La iniciativa ha contado con la colaboración de la Delegación Municipal de Deportes del Ayuntamiento de Jerez y de otras entidades colaboradoras, cuyos nombres no se detallan. La unión de un servicio sanitario y de un área municipal de deportes es el rasgo que la distingue de una actividad de ocio tradicional.
Marcha nórdica: caminar con los brazos
El primer taller, dirigido por Curro Orozco, se dedicó a la marcha nórdica, una modalidad de ejercicio que utiliza bastones específicos para implicar tanto el tren inferior como el superior durante la caminata. A diferencia de un paseo convencional, los brazos participan de forma activa en cada paso.
Según se explicó en la jornada, esa característica la hace especialmente interesante para las mujeres intervenidas de cáncer de mama: favorece la movilidad de hombros y brazos, mejora la fuerza muscular y contribuye a la recuperación de la capacidad funcional. El movimiento coordinado y rítmico de los brazos durante la marcha favorece además la activación muscular y puede contribuir al retorno linfático.
A estos beneficios se suman, según el texto, una mejora de la resistencia cardiorrespiratoria, de la salud ósea y del bienestar psicológico. Sobre el linfedema, el texto precisa que la eficacia específica de la marcha nórdica en su prevención o tratamiento requiere una valoración individualizada, de modo que no debe entenderse como una solución universal.
Yoga adaptado para cuerpo y mente
El segundo taller, impartido por Stella Iglesias, estuvo centrado en el yoga, una práctica que combina posturas corporales, ejercicios de respiración y técnicas de relajación. La propuesta se ajusta a las posibilidades y limitaciones de cada paciente, algo clave en mujeres que se encuentran en distintas etapas de la enfermedad o de su recuperación.
Según los organizadores, el yoga adaptado puede ayudar a reducir algunos efectos asociados al cáncer de mama y a sus tratamientos, especialmente la fatiga, el estrés y las alteraciones del sueño. También contribuye a mejorar la flexibilidad, el equilibrio, el bienestar emocional y la calidad de vida.
Qué sostienen los organizadores sobre el ejercicio
Según el texto, la investigación científica ha demostrado que el ejercicio físico adaptado y supervisado puede contribuir a reducir la fatiga relacionada con el cáncer, mejorar la capacidad funcional y favorecer la recuperación de la autonomía y la calidad de vida. Ambas disciplinas, marcha nórdica y yoga, cuentan según los organizadores con respaldo científico por sus efectos positivos sobre la condición física, el bienestar emocional y la calidad de vida de las pacientes.
Esa evidencia llega con una cautela expresa: el ejercicio debe ajustarse a la situación clínica de cada paciente y a las recomendaciones de los profesionales sanitarios. El mensaje de la jornada, según el texto, no es hacer más ejercicio, sino hacer el que sea adecuado en cada momento.
Qué significa la jornada
Según la iniciativa, el ejercicio físico, adaptado a cada mujer y a cada etapa de la enfermedad, puede ser una herramienta fundamental para recuperar movilidad, confianza y calidad de vida. Los organizadores pretenden concienciar sobre la importancia de incorporarlo a la vida cotidiana como parte esencial de la recuperación funcional y emocional tras un cáncer de mama.
Rehabilitación y cooperación entre sanidad y deporte
La jornada ha servido también para visibilizar la importancia de la rehabilitación y del acompañamiento de las pacientes más allá de los tratamientos médicos. Según el texto, la iniciativa busca reforzar la cooperación entre el ámbito sanitario y el deportivo para promover la salud y el bienestar de la población.
El texto no recoge próximos pasos ni nuevas convocatorias vinculadas a la iniciativa, ni tampoco el número de participantes ni la fecha exacta de la jornada, que se describe únicamente como un viernes dentro de la conmemoración del 19 de octubre.
Por la redacción de GUAY.news.





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