Las croquetas caseras son el termómetro de cualquier cocina. Y no hay secreto inconfesable: una bechamel bien cocinada, un buen jamón y paciencia para dejar enfriar la masa. El premio es ese mordisco cremoso que se funde en la boca. ¡Prepárate para que te pidan más!
Ingredientes
Para 6 raciones:
- 60 g de mantequilla
- 40 ml de aceite de oliva
- 100 g de harina de trigo
- 1 l de leche entera
- 150 g de jamón serrano picado muy fino
- 1/2 cebolla pequeña (opcional)
- Nuez moscada
- Sal (con cuidado, el jamón ya sala)
- 2 huevos para rebozar
- Pan rallado
- Aceite de oliva o de girasol para freír
Preparación
- Calienta la leche sin que llegue a hervir: templada ayuda a que no se formen grumos.
- En una sartén amplia, derrite la mantequilla con el aceite, pocha la cebolla muy picada 5 minutos, añade el jamón y rehoga 1 minuto.
- Añade la harina y tuéstala 2-3 minutos sin dejar de remover.
- Vierte la leche poco a poco, sin dejar de remover con unas varillas o una cuchara de madera.
- Cocina la bechamel a fuego medio-bajo 15-20 minutos, removiendo sin parar, hasta que se despegue de las paredes. Añade nuez moscada y prueba de sal.
- Pásala a una fuente, tápala con film a piel y déjala enfriar en la nevera al menos 4 horas (mejor toda la noche).
- Forma las croquetas con dos cucharas o con las manos, pásalas por huevo batido y después por pan rallado.
- Fríelas en aceite abundante a 180 ºC, pocas a la vez, 1-2 minutos, hasta que estén doradas. Escúrrelas sobre papel absorbente.
Trucos para que salga de diez
- Cocina bien la bechamel: si la harina queda cruda, la croqueta sabe a harina.
- El aceite muy caliente y pocas croquetas a la vez: si baja la temperatura, se abren.
- Se congelan de maravilla ya rebozadas; fríelas directamente congeladas.
- Aprovecha el jamón de la punta o los recortes: le dan muchísimo sabor.





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