Huelva necesitaba recuperar sangre después del verano y casi 400 personas respondieron. La macrocolecta celebrada esta semana en el Campus de La Merced, en pleno centro de la capital onubense, ha cerrado con 394 donaciones de sangre y plasma, una cifra con la que el Centro de Transfusión, Tejidos y Células ha cumplido los objetivos previstos.
Nuevos donantes para el relevo
Más allá del total, hay un dato especialmente valioso para el futuro: 23 personas donaron por primera vez. Además, otras 28 se inscribieron en el registro de donantes de médula ósea. Son pasos que garantizan el relevo generacional de una cadena solidaria que no puede detenerse.
El bache de cada verano
La convocatoria llegaba en un momento delicado. Durante los meses de verano las donaciones bajan de forma considerable, algo que se repite cada año y que obliga a reponer reservas para cubrir las necesidades de los hospitales de la provincia. La sangre es imprescindible para atender urgencias, operaciones programadas, pacientes con anemias graves y distintos tratamientos médicos. Por eso el Centro de Transfusión organizó esta macrocolecta en un lugar céntrico, para facilitar la participación de los vecinos.
La Delegación Territorial de Salud y Consumo agradeció la «solidaridad» de todas las personas que participaron y recordó que la necesidad de sangre no termina con la macrocolecta, por lo que anima a seguir donando durante todo el año.
Quién puede donar
Pueden donar las personas de entre 18 y 65 años con buen estado de salud y un peso mínimo de 50 kilos. Una sola donación puede ayudar a salvar hasta tres vidas. Tras el reciente cambio de normativa, las mujeres pueden donar sangre hasta cuatro veces al año y los hombres hasta seis, dejando al menos dos meses entre donaciones. El plasma puede donarse cada 15 días. El Centro de Transfusión mantiene además colectas periódicas por distintos municipios de la provincia, y para donar plasma se recomienda pedir cita previa.
Por qué importa
La sangre no se fabrica: solo llega gracias a personas que dedican un rato de su día a ayudar a desconocidos. Las 394 bolsas de La Merced empiezan a recuperar lo que el verano dejó bajo mínimos, pero lo más esperanzador son esas 23 personas que han dado su primer paso como donantes y que, con suerte, lo repetirán durante muchos años. Héroes cotidianos que no salen en las fotos, pero sin los que los hospitales no podrían funcionar.
Por la redacción de GUAY.news.





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