El estadounidense Brandon McNulty es el nuevo campeón del mundo de ciclismo en ruta. El corredor de 28 años, natural de Phoenix (Arizona), ganó el domingo 27 de septiembre en Montreal (Canadá) la prueba élite masculina del Campeonato del Mundo de la UCI, tras un ataque a unos 32 kilómetros de la meta. El australiano Michael Matthews se llevó la plata y el neerlandés Mathieu van der Poel, el bronce, ambos a 13 segundos.
McNulty completó los 273 kilómetros de recorrido, con 3.578 metros de desnivel acumulado, en 6 horas, 17 minutos y 4 segundos. Es el tercer estadounidense que gana el Mundial en ruta, después de Greg LeMond (1983 y 1989) y Lance Armstrong (1993), y pone fin a 33 años sin un título de su país en esta prueba.
Una carrera abierta sin Pogačar
La ausencia del esloveno Tadej Pogačar, compañero de McNulty en el UAE Team Emirates, abrió la carrera. Una caída en la Vuelta a España le impidió buscar su tercer maillot arcoíris consecutivo, algo que en la historia solo ha logrado Peter Sagan.
La prueba salió de Brossard y, tras unos 100 kilómetros, entró en un circuito urbano de Montreal al que se dieron 12 vueltas. Una fuga inicial llegó a tener casi diez minutos de ventaja, con el francés Bruno Armirail como gran motor durante 60 kilómetros. Francia quiso endurecer la carrera para favorecer a su joven escalador Paul Seixas, pero Países Bajos y Bélgica cambiaron el guion.
Van der Poel y Wout van Aert atacaron desde lejos y formaron un grupo delantero con Primož Roglič, Quinn Simmons, Oscar Onley y otros corredores. Van der Poel volvió a romper la carrera y Roglič enjugó un retraso de 30 segundos en kilómetro y medio para unirse a él, con más de 50 kilómetros por delante.
El ataque decisivo
Por detrás, Ben Healy, Tom Pidcock, Isaac del Toro y Seixas probaron suerte uno tras otro y neutralizaron la cabeza de carrera. Estados Unidos, mientras tanto, había corrido con paciencia: Simmons cerraba los ataques de Van der Poel en cabeza y Matteo Jorgenson y McNulty viajaban protegidos en el grupo perseguidor.
Cuando los favoritos se miraron entre sí, McNulty aprovechó la duda y atacó por la izquierda. Llegó a tener más de un minuto de ventaja, que se redujo en la última vuelta, pero aguantó hasta la meta. Detrás, Matthews y Van der Poel se repartieron las otras medallas. Simmons fue cuarto y Jorgenson, octavo.
Hasta los últimos 300 metros no me lo creía. Estaba muy cansado.
El nuevo campeón reconoció que en su equipo habían pensado que ganar «haría falta un milagro» y añadió: «Supongo que hoy los milagros ocurren». Jorgenson explicó el plan que trazaron la víspera: «Decidimos que solo queríamos que ganara un estadounidense».
El título llega exactamente diez años después de que McNulty se proclamara campeón del mundo júnior de contrarreloj, en 2016.
Por la redacción de GUAY.news.





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