Un mate bien cebado tiene una montañita de yerba firme, y alguien en Buenos Aires decidió convertir ese detalle en una competición. El viernes 16, el Museo del Mate, en la Avenida de Mayo 863, celebró el primer concurso de montañita de yerba de su historia. Dos horas de cebadas, jurado y nervios que terminaron con un campeón de 19 años: Juan Cruz Zurzolo.
El concurso es noticia por dos motivos. Es la primera vez que el museo organiza una prueba de este tipo, y la respuesta del público fue mayor de la que esperaban los organizadores: hubo que cortar el acceso porque el espacio no alcanzaba.
Participaron 20 concursantes, elegidos entre 80 inscriptos, con edades de entre 18 y 63 años. Entre ellos había un ruso, una paraguaya y un español, y cada uno disponía de cinco minutos como máximo para mostrar sus habilidades.
Un museo, una idea y mucha gente a la puerta
Detrás del evento están el Museo del Mate y Usina Matera. Ambas organizaciones son también impulsoras del Mundial de la Yerba Mate y de la Expo Feria Yerba Mate y Alfajores, dos citas que forman parte de la agenda matera de la ciudad. Se trataba del primer concurso de montañita organizado en el museo, y la respuesta superó lo que esperaban los organizadores.
Según Nicolás Geiskko, de Usina Matera, las inscripciones rozaron las 400 personas: 80 para competir y más de 300 que querían ir a mirar. El museo no daba abasto y hubo que cortar la entrada.
«El campeonato tuvo más repercusión de la que esperábamos. Tuvimos cerca de 400 inscriptos: 80 para competir y más de 300 que querían venir a ver, pero tuvimos que cortar el ingreso porque no entrábamos en el museo.»
Nicolás Geiskko, de Usina Matera
La convocatoria reunió a participantes de orígenes y edades muy distintos, unidos por una práctica cotidiana que pocas veces se mira con tanto detalle: cómo queda la yerba dentro del mate. Los concursantes llevaron sus propios mates. Algunos llegaron horas antes para practicar, y otros se presentaron con banderas e hinchada, como en un partido de barrio.
Las cifras del concurso
- Inscriptos: 80, de los que se seleccionaron 20 participantes.
- Inscriptos totales, según Usina Matera: cerca de 400.
- Personas que querían asistir como público: más de 300.
- Edades de los participantes: entre 18 y 63 años.
- Tiempo máximo por participante: cinco minutos.
- Duración del concurso: dos horas.
Primero la inspección: cada mate, revisado
Antes de competir, cada mate fue inspeccionado por la organización. Después vino la igualdad de condiciones: la organización entregó a todos la yerba, la bombilla y el agua, de modo que la diferencia la pusieran la técnica y el conocimiento del propio mate.
Con el material repartido, los participantes se distribuyeron en mesas de a cuatro y comenzaron las rondas de cebadas. Cada concursante tenía cinco minutos como máximo para mostrar lo que sabía hacer, y el reparto en mesas permitió que los jurados siguieran a los participantes de forma ordenada.
Primera ronda: nueve criterios bajo la lupa
En la primera ronda, los jurados evaluaron a los concursantes de a dos. Los criterios eran nueve: pre-cebado, firmeza, durabilidad, estructura, caída, resistencia, estética, limpieza y post-cebado. Es decir, no bastaba con que la montañita quedara bonita: tenía que sostenerse, resistir y dejar el mate en buen estado.
El jurado estaba formado por cinco personas de mundos distintos, todas ligadas al mate:
- Nikolai Ivansson, sommelier ruso formado en distintas academias.
- Martín Gómez, sommelier y director general del Mundial de la Yerba Mate.
- Juan Cruz Ramírez, responsable de marketing de Piporé.
- Daniel Galantz, dibujante de Severino el Mate, la tira cuyo protagonista es un mate.
- Gonzalo Olmedo, artista detrás de Cine Mate Arte, que interviene mates con sus dibujos.
Los jurados eran referentes del Museo del Mate y de Usina Matera, impulsores del evento. La combinación de un sommelier, un responsable de marketing de una marca de yerba, un dibujante y un artista permitió que cada criterio se mirara desde un ángulo diferente.
Segunda ronda y final: tres finalistas, un campeón
En la segunda ronda se profundizó el análisis y se definieron los tres finalistas. Los hechos disponibles no detallan las puntuaciones de cada ronda ni el orden de los concursantes eliminados.
La final, según contó el ganador, estuvo muy reñida.
«Estuvo muy pareja la final, eran todas muy buenas. Creo que lo que determinó el resultado fue la caída pero podría haber ganado cualquiera de los tres finalistas.»
Juan Cruz Zurzolo, ganador
Zurzolo, de 19 años, se llevó el primer puesto con el puntaje más alto. Los hechos disponibles no precisan cuántos puntos obtuvo ni cómo quedaron los otros dos finalistas, pero sí su propia lectura: la caída, uno de los criterios del jurado, inclinó la balanza.
Su motivación para apuntarse fue sencilla. Tomar mate es lo que hace todos los días, así que fue a probar.
«Me sumé al campeonato porque es algo que hago todos los días y creo que me sale lo suficientemente bien. Fui a probar, a jugar. Cuando me anoté no sabía que había premios, fui a ver qué onda. Tomo mate todos los días desde siempre, mínimo dos termos. Mi familia es muy matera.»
Juan Cruz Zurzolo, ganador
El secreto de la montañita, según el campeón
Zurzolo explicó por qué cree que ganó: logró armar una buena estructura. Su método, según sus palabras, empieza por el propio mate y por la cantidad de yerba que se pone.
«Creo que salí campeón porque llegué a armar una buena estructura. El secreto para la mejor montañita es conocer tu mate, poner la cantidad justa de yerba, que sea una con el suficiente polvo (no necesariamente tiene que ser una despalada, aunque es cierto que las despaladas ayudan), incluso se puede hacer con yerba con palo, que muchos dicen que no se puede. Agitar bien y esperar. La paciencia también es un punto clave: tres, cinco minutos, no mucho más. La temperatura del agua, que no esté muy fría porque no ayuda a compactar, y si está muy caliente tampoco queda de la mejor forma. Y después acomodar bien y saber resolver: si no está muy bien armada, sugiero seguir tomando mate hasta resolver y aprender, capaz sacar la bombilla y seguir compactando la montañita.»
Juan Cruz Zurzolo, ganador
La idea de fondo coincide con lo que se explicó durante el concurso: lo que importa es la superficie de contacto entre las partículas de yerba.
Las claves de la montañita perfecta
- Conocer el propio mate.
- Poner la cantidad justa de yerba, con el suficiente polvo. No tiene por qué ser una yerba despalada, aunque ayuda.
- Agitar bien y esperar: tres o cinco minutos, no mucho más.
- Cuidar la temperatura del agua: si está muy fría no ayuda a compactar, y si está muy caliente tampoco queda de la mejor forma.
- Acomodar bien y saber resolver: si la montañita no está bien armada, seguir tomando mate hasta resolver y aprender, o incluso sacar la bombilla y seguir compactando.
Un detalle que desmiente un mito: según el campeón, también puede hacerse con yerba con palo, algo que muchos dicen que no se puede. Eso sí, durante el evento se indicó que la yerba sin palo, con hoja y algo de polvo, es la que mejor ayuda a compactar, mientras que el palo deja aire y desarma la estructura. Las dos afirmaciones conviven en el relato: el campeón defiende que es posible con palo, y la organización explicó que, en la práctica, la yerba sin palo compacta mejor.
Para Zurzolo, la paciencia es otro punto clave. No se trata solo de armar la montañita, sino de dejar que asiente durante unos tres o cinco minutos antes de seguir con la cebada.
Lo que los hechos no precisan
Varios datos del concurso no constan en la información disponible. No se conoce el puntaje exacto del ganador ni la posición de los otros finalistas. Tampoco se indica el mes de la cita, solo que se celebró el viernes 16. Y no hay una valoración expresa de los organizadores o de los expertos sobre el significado del concurso más allá de lo que se ha recogido en estas páginas.
El premio y lo que viene
El primer puesto se llevó un lote pensado para quien vive con el mate en la mano:
- Cinco kilos de yerba Piporé Sin Palo.
- Una mochila.
- Un kit matero del Museo del Mate, con termo, mate y yerbera especialmente grabados para la ocasión.
- Una bombilla Purinox.
Zurzolo reconoció que, cuando se anotó, ni siquiera sabía que había premios.
Visto el éxito, Usina Matera adelantó que probablemente haya una segunda edición del campeonato. Además, en noviembre, el mes del mate, podría haber nuevas actividades abiertas al público. Por ahora no hay fechas concretas, pero el interés de más de 300 personas que se quedaron sin entrar al concurso sugiere que la próxima convocatoria tendrá más público, según el propio planteamiento de la organización.
Por la redacción de GUAY.news.





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