El diario para gente que no quiere amargarse la vida

Resultados al instante. Pulsa Intro para verlos todos.

Leer GUAY.news en…

Traducción automática de Google; el original está en español.

Salud

Una terapia celular contra el cáncer que se enciende y apaga

Científicos españoles logran encender, apagar y graduar una inmunoterapia contra el cáncer con un fármaco; por ahora, solo en ratones.

Investigadora manipulando una placa de cultivo celular en un laboratorio con equipos de microscopía al fondo.

Un equipo de científicos españoles ha desarrollado una forma de controlar a voluntad una inmunoterapia celular contra el cáncer. La clave es un fármaco que el paciente toma o no toma y que funciona como un interruptor químico: con él, la terapia se enciende; sin él, se apaga. El hallazgo se ha probado in vitro y en ratones, y aún debe pasar por estudios de seguridad y ensayos en personas.

El trabajo está liderado por Luis Álvarez-Vallina, que trabaja en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), en el Hospital del Mar Research Institute y en el Instituto de Investigación del Hospital 12 de Octubre. Estas son las claves, en forma de preguntas y respuestas.

¿Qué se ha conseguido exactamente?

El equipo ha creado una manera de regular la actividad de la terapia celular de tipo STAb-T mediante un fármaco. Según los investigadores, es la primera vez que se logra este efecto en este tipo de terapias, una modalidad de nueva generación desarrollada por el grupo de Álvarez-Vallina y que se encuentra actualmente en ensayo.

El fármaco hace dos cosas: activa los linfocitos modificados y, además, regula su actividad. Eso permite ajustar la dosis que se administra al paciente y, con ella, la intensidad del tratamiento. En palabras de Álvarez-Vallina: «Así apagamos o encendemos el sistema, e incluso podemos regular la potencia y el tiempo durante el que funciona».

¿Qué es la terapia STAb-T?

La STAb-T, también llamada terapia de células puñal, es una inmunoterapia celular. Los linfocitos del propio paciente se modifican en el laboratorio para potenciar su capacidad de reconocer y destruir el cáncer, y después se le reinfunden.

Estos linfocitos T modificados secretan anticuerpos biespecíficos, que activan el sistema inmunitario del paciente. Álvarez-Vallina lo explica así: «En la inmunoterapia STAb-T las células T modificadas producen anticuerpos biespecíficos, que establecen puentes entre la célula T y la célula tumoral. Este puente potencia aún más la capacidad de las células T de identificar y destruir la célula tumoral».

A diferencia de la quimioterapia tradicional, que destruye células cancerosas y sanas, estas terapias se diseñan para reconocer rasgos únicos del tumor y minimizar así el daño al tejido sano.

¿Cómo funciona el interruptor?

En el estudio, los linfocitos T modificados fabrican por separado los dos componentes del anticuerpo biespecífico. Por sí solos no hacen nada: las piezas solo se ensamblan en presencia del fármaco. Según Álvarez-Vallina, «solo cuando el paciente recibe el fármaco se ensambla el anticuerpo biespecífico activo».

Susana Luengo-Arias, primera firmante del estudio, lo resume con una imagen: «el fármaco actúa como un interruptor químico. Los linfocitos T modificados solo activan y ensamblan los dos módulos del anticuerpo en presencia del fármaco, desencadenando la respuesta inmunitaria contra el tumor».

¿Por qué importa poder regularla?

El objetivo de fondo es controlar la intensidad del tratamiento y evitar una toxicidad excesiva. Las terapias celulares ya se usan en la clínica para algunos tumores de la sangre, aunque todavía en pocos, y la investigación busca ampliar los tipos de tumor tratables y reducir sus efectos secundarios.

Anaïs Jiménez-Reinoso, co-líder del estudio, subraya el interés para los tumores sólidos: «Esta capacidad de regulación es especialmente relevante para los tumores sólidos, ya que muchas de sus dianas terapéuticas también se encuentran en tejidos sanos». Poder frenar la terapia cuando haga falta es una ventaja evidente en esos casos. Según los investigadores, el enfoque abre la puerta a inmunoterapias celulares más seguras y adaptables.

¿Hasta dónde se ha probado?

La estrategia se ha probado in vitro y en ratones, tanto en modelos de tumores hematológicos dirigidos contra la proteína CD19 como en modelos de tumores sólidos que usan como diana la proteína EGFR. Es decir, se ha comprobado en varios tipos de tumor, también sólidos, pero siempre en el laboratorio y con animales.

El trabajo ha merecido la portada del último número de la revista «Advanced Science», y el CNIO dio a conocer el resultado mediante un comunicado.

¿Cuándo podría llegar a los pacientes?

Todavía no hay fecha. Su utilidad clínica deberá confirmarse mediante estudios adicionales de seguridad y ensayos en pacientes. Lo que sí hay es una base sólida para dar ese paso: un sistema que, al menos en ratones, permite encender, apagar y graduar una inmunoterapia celular con un simple fármaco.

Por la redacción de GUAY.news.

¿Qué te ha parecido?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Los comentarios se moderan (de forma automática con IA y por una persona) conforme a nuestras normas de la comunidad. Protección de datos. Responsable: WEBSITESYSEO S.L. Finalidad: publicar y moderar tu comentario. Legitimación: ejecución del contrato y, en su caso, tu consentimiento. Destinatarios: no se ceden datos salvo obligación legal; encargados con contrato. Derechos: acceso, rectificación, supresión, oposición, limitación y portabilidad en info@guay.news. Más información.