Terminadas las celebraciones de los Sanfaustos de Basauri, en Bizkaia, llega el momento del balance, y esta vez no es el de los conciertos ni el de las barras. Las actividades benéficas organizadas durante las fiestas han recaudado 18.285 euros, una cifra que Herriko Taldeak, la entidad que organiza el programa festivo, ha dado a conocer para dar cuenta de la solidaridad mostrada por las cuadrillas.
El dinero se reparte en dos partes. La mayor, de 15.615 euros, es para Arantza Castillo, la niña elegida este año por las cuadrillas. Los 2.670 euros restantes son para Gaizka Hernández, un menor al que apoya desde hace años la cuadrilla Hauspoak. Dos historias distintas, con un mismo punto de partida: vecinos que deciden que una parte de la fiesta sirva para algo más.
El marco institucional y la tradición de la solidaridad
Los Sanfaustos de Basauri se organizan en torno a Herriko Taldeak, entidad que engloba a dieciséis cuadrillas del municipio. Estas agrupaciones son las que dan forma a las fiestas y, también, a su vertiente solidaria. La costumbre está asentada: cada año, quince de esas cuadrillas escogen a un niño o una niña con el que volcar su solidaridad. Esa elección es la que ha llevado este año a Arantza Castillo al centro de la recaudación.
El proceso de selección se realiza de forma interna en cada cuadrilla, que evalúa las necesidades de las familias del municipio y elige a la persona que, según su criterio, puede beneficiarse más del apoyo económico. La continuidad de esta práctica refuerza el vínculo entre la fiesta y la comunidad, convirtiendo la celebración en una oportunidad para atender a los miembros más vulnerables.
Arantza Castillo y la ayuda destinada a su terapia
Arantza es una joven del barrio de San Miguel que padece epilepsia. Arrastra además problemas de habla y de movilidad, que se deben a la fuerte medicación que recibió cuando era bebé. Su madre, Rocío Velazco, ha explicado cómo piensa emplear lo recibido: lo destinará a terapia ocupacional, fisioterapia y un logopeda. En sus palabras, se trata de «cosas que le puedan ayudar en su día a día».
«Cosas que le puedan ayudar en su día a día».
Rocío Velazco, madre de Arantza Castillo
Las 15.615 euros se traducirán en sesiones de los tres apoyos mencionados, que la madre ha señalado de forma expresa y que van directamente a trabajar las dificultades de movilidad y de habla que arrastra desde que era bebé. La familia ha subrayado que, sin este recurso, habría tenido que recurrir a ayudas puntuales y a esperas prolongadas para acceder a los servicios sanitarios.
Gaizka Hernández y el compromiso de la cuadrilla Hauspoak
La otra parte de la recaudación sigue un camino distinto, el del compromiso sostenido. La cuadrilla Hauspoak se centra desde hace años en Gaizka Hernández, un menor que padece síndrome de Angelman. Es una enfermedad rara que provoca, entre otras cosas, discapacidad intelectual, limitación del habla y problemas de equilibrio.
Para Gaizka Hernández se han logrado 2.670 euros. La propia cuadrilla ha indicado que esta ayuda no es puntual: lleva años centrada en él, lo que convierte la solidaridad de las fiestas en algo que no se agota cuando se apagan las luces. La continuidad del apoyo permite a la familia planificar tratamientos a medio plazo y buscar recursos que complementen la atención médica.
Impacto en la vida cotidiana de los vecinos
Las cifras cobran sentido cuando se miran desde la vida diaria. En el caso de Arantza, la cantidad destinada a terapia ocupacional, fisioterapia y logopedia representa una respuesta directa a las limitaciones que la enfermedad le impone. Para la familia de Gaizka, la ayuda económica refuerza un proyecto de acompañamiento que se ha ido construyendo a lo largo de varios años.
El resultado, además, habla de la forma en que se vive la fiesta en Basauri. Dieciséis cuadrillas, quince de ellas con un niño o una niña elegidos cada año y una entidad que recoge el esfuerzo común y lo hace público. Lo que se recauda sale de las actividades benéficas de los Sanfaustos, y llega a quienes más lo necesitan sin intermediarios llamativos: a familias del propio municipio, con nombres y apellidos.
Perspectivas y próximos pasos
Tras este balance, Herriko Taldeak ha reiterado su compromiso de seguir promoviendo la solidaridad dentro del programa festivo. La entidad ha señalado que mantendrá el modelo de reparto entre las cuadrillas y que continuará publicando los resultados de cada edición, con el objetivo de que la comunidad pueda seguir evaluando el impacto de la iniciativa.
En los próximos Sanfaustos, se espera que las cuadrillas mantengan la práctica de seleccionar a un menor al que destinar su parte de la recaudación, reforzando así la tradición que, año tras año, convierte la fiesta en un motor de apoyo social para los vecinos más necesitados.
Por la redacción de GUAY.news.





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