Una oficial del Comando de Patrullas de Quilmes, en la provincia de Buenos Aires, realizó maniobras de reanimación cardiopulmonar a un recién nacido que no reaccionaba tras un parto domiciliario. Lo estabilizó en el lugar y evitó que la situación se agravara mientras llegaba la atención médica.
El suceso ocurrió el miércoles por la mañana, a las 7:30, en una finca del barrio de Quilmes Oeste, en las inmediaciones de las calles 395 y Tucumán. Los agentes habían acudido de urgencia tras recibir un llamado de alerta sobre una mujer que acababa de dar a luz.
El llamado
La alerta llegó a primera hora de la mañana: una mujer acababa de dar a luz en su domicilio. El parto se había producido sin asistencia médica previa, de modo que ningún profesional sanitario había atendido ni a la madre ni al recién nacido.
Los agentes del Comando de Patrullas se dirigieron de inmediato a la finca. Al ingresar en la propiedad comprobaron que el neonato no presentaba signos de reacción, un cuadro que exigía actuar sin demora.
La reanimación
La oficial, cuyo nombre no consta, tomó al bebé de inmediato y aplicó técnicas profesionales de primeros auxilios para estimular sus vías respiratorias. Realizó maniobras de reanimación cardiopulmonar sobre el recién nacido, en el mismo lugar donde acababa de producirse el parto.
Las maniobras dieron resultado positivo tras varios segundos de extrema tensión. La respuesta del bebé permitió pasar de la emergencia a una asistencia más ordenada, con el recién nacido ya estabilizado.
El cordón umbilical
Restablecida la situación del bebé, la oficial no dio por terminada su intervención. Completó la asistencia inicial cortando y ligando el cordón umbilical en el escenario del parto, un paso necesario antes de poder trasladar con seguridad a madre e hijo.
Con el recién nacido atendido, los patrulleros lo trasladaron de inmediato junto a su madre al centro de salud de la zona. No hubo que esperar a otro medio de transporte: el propio operativo policial hizo de puente hasta el hospital.
Internado y estable
El bebé llegó a la Unidad de Pronta Atención N° 17 con signos vitales estables. Los médicos del centro dispusieron su internación para los controles de rigor, la práctica habitual con un neonato que ha nacido en estas circunstancias.
Los datos disponibles no detallan el estado de la madre más allá de que fue trasladada junto al bebé, ni ofrecen declaraciones de los protagonistas o de terceros. Lo que sí consta es el desenlace: un recién nacido estable y bajo observación médica, gracias a la rápida actuación de la oficial.
Por la redacción de GUAY.news.





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