El papa León XIV no necesitará ningún tratamiento adicional tras la operación en la que le extirparon un adenocarcinoma de pulmón. Lo ha comunicado la Oficina de Prensa del Vaticano, que ha hecho públicos los resultados definitivos de los análisis del tejido retirado en el quirófano. Las pruebas confirman que la enfermedad estaba «localizada». La cirugía ha bastado.
El pontífice, Robert Prevost, tiene 71 años. Lo operaron el 13 de octubre por la tarde en el Policlínico Gemelli de Roma. Recibió el alta el 17 de octubre, cuatro días después. Desde entonces ha ido recuperando su agenda poco a poco. Ya ha rezado el ángelus en el Vaticano y ha recorrido la plaza de San Pedro en el papamóvil. Además, el Vaticano sigue preparando su viaje de noviembre a Uruguay, Argentina y Perú.
La noticia trae también un dato que va más allá del caso del papa. Según el Grupo Español de Cáncer de Pulmón (GECP), cuando un tumor de pulmón se detecta en fase inicial, mide menos de tres centímetros y está localizado, las posibilidades de curación solo con cirugía son altas. Y el nódulo del papa se encontró en una revisión médica de «rutina», según fuentes de la Santa Sede.
Lo que dice el parte médico
La nota lleva dos firmas. Una es la de Luigi Carbone, médico personal del papa. La otra, la de Stefano Margaritora, jefe del equipo quirúrgico que le operó. El texto es breve y va al grano. Empieza explicando qué se ha publicado:
«Hoy se han publicado los resultados de las pruebas histológicas y de biología molecular realizadas al material extirpado durante la cirugía del Santo Padre».
Es decir, después de la operación, el tejido extirpado pasó por dos tipos de pruebas: las histológicas y las de biología molecular. Son los exámenes definitivos. Con ellos, el equipo médico confirmó dos cosas.
La primera, el tipo de tumor: se trataba de un adenocarcinoma de pulmón. La segunda, la que más pesa para el futuro del paciente: la enfermedad se encontraba «localizada».
Con esos resultados, los especialistas hicieron una evaluación oncológica. Su conclusión cierra el comunicado: «Una evaluación oncológica posterior confirmó que no era necesario ningún tratamiento adicional». Dicho de otra forma, la cirugía ha sido todo el tratamiento que necesita el papa.
Para el doctor Bartomeu Massuti, secretario científico del GECP, que no haga falta tratamiento después de la cirugía muestra unas expectativas favorables. Es la lectura que hacen los especialistas de un parte como este: el tumor estaba localizado y se ha retirado.
Una operación con técnica videoasistida
La intervención tuvo lugar la tarde del 13 de octubre. Los cirujanos extirparon al papa el lóbulo inferior del pulmón derecho. Según el GECP, retirar esa porción del pulmón es algo habitual en este tipo de cirugías y de tumores. La operación se hizo con una técnica de cirugía videoasistida, calificada de «radical» para extraer el tejido canceroso.
Massuti explica en qué consiste este tipo de intervención. La técnica habitual para extirpar un nódulo de pulmón maligno es la videotoracoscopia. Es menos invasiva que la cirugía abierta convencional. No hace falta abrir el tórax. Se insertan de una a tres vías a través de la pared torácica del paciente. Por ellas entran la cámara óptica y el instrumental quirúrgico necesario para extraer el nódulo.
El oncólogo detalla también cómo se suele proceder. Siempre que se extrae un nódulo maligno, antes se ha confirmado con una biopsia y con una prueba de imagen PET. Y lo habitual no es quitar solo el nódulo: se extirpa el trozo de pulmón donde se localiza esa masa. En el caso del papa, ese trozo fue el lóbulo inferior derecho.
La recuperación fue más rápida de lo previsto. Fuentes de la Santa Sede habían anticipado que el posoperatorio duraría una semana. El papa salió del hospital cuatro días después de la operación. El Vaticano habló de una «mejoría constante» y de una recuperación que le permite una «completa autonomía».
Durante su ingreso en el Gemelli, el papa ofició misa en la décima planta del hospital junto a su secretario personal, el peruano Edgar Rimaycuna. Se le vio con buen aspecto, pocos días después de pasar por el quirófano.
Qué es un adenocarcinoma de pulmón
El tumor que le han extirpado al papa es uno de los tipos de cáncer de pulmón más frecuentes, según el GECP. Y aparece tanto en personas fumadoras como en no fumadoras. Es un recordatorio útil: este cáncer no afecta solo a quien fuma.
Para entender dónde encaja el adenocarcinoma, el GECP distingue dos tipos principales de cáncer de pulmón:
- De células no pequeñas o no microcítico: el 85 % de los casos.
- De células pequeñas o microcítico: el 15 % de los casos.
Dentro del cáncer no microcítico hay, a su vez, dos grandes grupos. Por un lado, los tumores de histología escamosa. Por otro, los subtipos no escamosos, o adenocarcinomas. A este segundo grupo pertenece el tumor extirpado al papa. Por tanto, forma parte del tipo de cáncer de pulmón que reúne la gran mayoría de los casos.
Saber con precisión de qué tumor se trata es justo lo que permiten las pruebas histológicas y de biología molecular que ha publicado el Vaticano. Con ese diagnóstico confirmado y la enfermedad localizada, la evaluación oncológica descartó cualquier tratamiento adicional.
Por qué detectarlo pronto cambia las expectativas
Massuti pone cifras a las expectativas de estos casos. En tumores de pulmón en estadios iniciales, de menos de tres centímetros y localizados, «las posibilidades de curación oscilan entre el 75 y el 90 % solamente con cirugía». Sin necesidad, añade, de recurrir a otros tratamientos.
Esas cifras se refieren a ese perfil general de tumor. El parte del Vaticano no precisa el tamaño del nódulo del papa. Sí confirma que la enfermedad estaba localizada y que no hace falta ningún tratamiento adicional. Según el oncólogo, la ausencia de tratamiento tras la cirugía muestra unas expectativas favorables.
La otra clave está en cómo se encontró el tumor. Según fuentes de la Santa Sede, el nódulo se detectó en una revisión médica de «rutina». Fue en un control habitual, y a partir de ahí llegaron el diagnóstico, la cirugía y el alta.
El caso del papa sigue el esquema que describe Massuti para los tumores localizados en fase inicial: confirmación previa del nódulo, extirpación del trozo de pulmón afectado mediante una técnica menos invasiva y, si todo está localizado, ningún tratamiento más.
Qué viene ahora: audiencias y viaje a Sudamérica
León XIV no ha tardado en volver a su agenda. Estas son las fechas clave de su recuperación:
- 13 de octubre: operación en el Policlínico Gemelli de Roma.
- 17 de octubre, sábado: alta hospitalaria.
- Domingo: reaparece en el rezo del ángelus en el Vaticano.
- Miércoles: audiencia general y recorrido en papamóvil por la plaza de San Pedro.
- Del 6 al 17 de noviembre: viaje previsto a Uruguay, Argentina y Perú.
En el ángelus, el papa aseguró que retomaría sus actividades de forma gradual. El miércoles dio un paso más. Volvió a las reuniones y se subió al papamóvil para recorrer la plaza de San Pedro entre los fieles que acudieron a la audiencia general. Se cumplían ocho días de la operación y cuatro desde el alta.
La jornada fue lluviosa, pero el papa saludó a los asistentes. Mostró buen estado y bendijo a los niños que le acercaban.
Por el momento, el Vaticano continúa con los preparativos del viaje del papa a Uruguay, Argentina y Perú, del 6 al 17 de noviembre. En los próximos días también hay otras audiencias en la agenda.
Para cualquier persona en una situación parecida, el caso deja un dato concreto del GECP: cuando el tumor de pulmón se detecta en fase inicial, es pequeño y está localizado, la cirugía puede ser suficiente. Es lo que ha ocurrido con León XIV.
Qué decide si hace falta tratamiento después de operar
La oncóloga Enriqueta Felip es jefa de sección del Servicio de Oncología Médica del Hospital Vall d’Hebron y jefa del Grupo de Tumores Torácicos del Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO). Ella explica qué miran los médicos tras una cirugía así. La clave está en el informe de anatomía patológica. «Si el tumor es de más de cuatro centímetros y si hay algún ganglio afectado, normalmente recomendamos un tratamiento posterior a la cirugía», señala. Ese tratamiento puede ser quimioterapia, inmunoterapia o terapias dirigidas. Si el tumor mide menos de cuatro centímetros y no hay ganglios afectados, el paciente no recibe más tratamiento.
Felip añade que cada vez se hacen más análisis moleculares del tumor, lo que permite tratamientos individualizados. Recuerda también que el adenocarcinoma es el cáncer de pulmón más frecuente entre las personas no fumadoras. Y destaca que el nódulo se encontrara en una exploración, sin síntomas: «Eso también es positivo». El propio papa había dicho días antes que el nódulo se detectó «en una fase muy inicial» y que estaba «bien localizado».
Noventa minutos de quirófano y seguimiento por delante
La operación duró 90 minutos y terminó sin complicaciones. El Vaticano informó entonces de que se hizo «con éxito» y «en el plazo y de la forma previstos». Stefano Margaritora encabezó el equipo de cirugía torácica. Según explicó, el análisis histológico hecho durante la intervención corroboró «el diagnóstico que sospechaban con los exámenes preoperatorios».
Ahora toca el seguimiento. Que no haga falta quimioterapia ni radioterapia no significa que se descarten los controles habituales tras una intervención como esta. Los especialistas pueden fijar revisiones periódicas para comprobar cómo evoluciona el paciente. Por ahora, el Vaticano no ha detallado el calendario de esas revisiones.
Preguntas frecuentes
¿Necesitará el papa León XIV algún tratamiento tras la operación?
No. Según el comunicado firmado por su médico personal, Luigi Carbone, y el jefe del equipo quirúrgico, Stefano Margaritora, una evaluación oncológica posterior confirmó que no era necesario ningún tratamiento adicional.
¿Qué tipo de cáncer tenía el papa?
Un adenocarcinoma de pulmón localizado. Según el Grupo Español de Cáncer de Pulmón, es uno de los tipos más frecuentes y se da tanto en personas fumadoras como no fumadoras.
¿Cómo fue la operación?
Fue el 13 de octubre en el Policlínico Gemelli de Roma. Le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho mediante cirugía videoasistida y recibió el alta el 17 de octubre.
¿Qué expectativas hay en estos tumores?
Según el doctor Bartomeu Massuti, del GECP, en tumores de pulmón en estadios iniciales, de menos de tres centímetros y localizados, las posibilidades de curación oscilan entre el 75 y el 90 % solo con cirugía.
Por la redacción de GUAY.news.





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