Salvacañete, en la provincia de Cuenca, tiene unos 300 habitantes y llevaba un año sin tienda de alimentación. A mediados de noviembre eso cambia: tres emprendedores abrirán El Saquillo, un establecimiento pensado para las compras de cada día. A ello se suma otra novedad que también afecta al día a día del pueblo: la farmacia local tiene nueva responsable desde el 1 de octubre, Cristina Vallés.
Son dos historias distintas que confluyen en lo mismo: mantener vivos los servicios básicos en un municipio pequeño y envejecido. Detrás de ellas hay personas con vínculos familiares con la zona, con ganas de volver o de empezar de nuevo, y con una idea compartida de lo que significa atender a los vecinos.
Un año sin tienda de alimentación
Hasta ahora, Salvacañete contaba con una panadería, pero no con una tienda de alimentación. El alcalde, Jose Marín, no esconde lo que ha supuesto esa carencia: «Ha sido una lástima que una población de 300 habitantes haya estado un año sin este servicio».
El regidor explica el problema de fondo. Aunque existen alternativas de transporte, muchos vecinos no tienen medios propios para ir a comprar alimentos fuera. «La población está muy envejecida y no dispone de medios para poderse desplazar», afirma. Por eso subraya el alivio que supondrá recuperar la tienda para las compras cotidianas.
Las cifras del municipio dan la medida del servicio que se pierde cuando un pueblo se queda sin tienda: unos 300 habitantes y un año de espera hasta la reapertura prevista.
Claves del municipio
- Población aproximada: unos 300 habitantes.
- Tiempo sin tienda de alimentación: un año.
- Único comercio de alimentación previsto: El Saquillo, con apertura a mediados de noviembre.
- Servicio de panadería ya existente antes de la reapertura.
Tres socios y un proyecto con raíces
El proyecto lo comparten tres personas: Ivett Gago, Carlos y Adrián. Cada uno llega por un camino distinto. Adrián está vinculado familiarmente a Salvacañete, donde es nieto del tío Loreto. Carlos vive en Castellón y llevaba tiempo buscando una alternativa profesional cuando surgió la oportunidad. Ivett y Adrián ya tienen otros negocios y contemplan trasladarse a Salvacañete para gestionarlos desde allí.
El nombre de la tienda, El Saquillo, remite a las bolsas en las que se llevaban las provisiones para la jornada, una referencia a una forma de comprar que el pueblo conoce bien y que da nombre al proyecto.
Qué tendrá El Saquillo y cómo se está preparando
La tienda pretende ofrecer productos frescos, alimentación y artículos de primera necesidad, y con ello recuperar una oferta más amplia que la que había hasta ahora en el municipio. Los responsables están renovando el local para hacerlo práctico, cómodo y acogedor, y están mostrando en redes sociales la transformación del espacio y los preparativos de apertura.
La atención personal será uno de los ejes del proyecto, y los clientes podrán contribuir a definir la oferta del establecimiento. Ivett Gago lo resume así: «Queremos que las personas, nuestros vecinos, cuando entren estén a gusto». Y añade el objetivo de transmitir cercanía: «Queríamos transmitir esa cercanía y lo que se necesita para el día a día».
Los promotores aspiran además a que la tienda sea un punto de encuentro donde los vecinos puedan conversar y sentirse escuchados. En cuanto a la viabilidad, el proyecto se apoya tanto en los residentes permanentes como en quienes acuden los fines de semana y en temporadas concretas. Gago es consciente de que ahí está el reto: «La clave es ofrecer lo que necesitan y gestionar bien la tienda para poder darle continuidad».
Claves de El Saquillo
- Apertura prevista a mediados de noviembre.
- Productos frescos, alimentación y artículos de primera necesidad.
- Local en reforma para que sea práctico, cómodo y acogedor.
- Los clientes podrán ayudar a definir la oferta.
- Pretende ser también un punto de encuentro vecinal.
- Público al que se dirige: residentes permanentes, visitantes de fin de semana y de temporadas concretas.
La farmacia cambia de manos, no de servicio
La otra novedad es el traspaso de la farmacia. Desde el 1 de octubre, la responsable es Cristina Vallés, natural de Valencia. Su relación con la zona viene de lejos: su familia tenía una casa en una de las aldeas del entorno, donde ella pasó fines de semana de invierno.
Volver ha sido, para ella, cumplir un deseo largamente madurado. «Llevaba años pensando en querer volver, aunque sea a visitar cómo estaba esto, y mejor oportunidad que esta, ninguna», cuenta. El alcalde destaca que el traspaso mantiene una prestación fundamental para la localidad, aunque haya cambiado la persona responsable.
La farmacia ofrece medicamentos y también productos de higiene y cuidado personal, como los dentales y capilares. Para Vallés, el valor del servicio va más allá de lo que se despacha: «Venir a la farmacia y hablar con una persona les llena un poco de alegría».
Botiquín en tres localidades vecinas
La farmacia de Salvacañete no atiende solo al propio pueblo. Presta servicio de botiquín en Huerta del Marquesado, Alcalá de la Vega y Tejadillos, a los que se desplaza varios días a la semana para acercar la medicación. Es un servicio especialmente importante para quienes carecen de transporte propio o tienen más dificultades en invierno.
Servicios de la farmacia
- Medicamentos.
- Productos de higiene y cuidado personal (dentales y capilares).
- Botiquín en Huerta del Marquesado, Alcalá de la Vega y Tejadillos, con desplazamientos varios días a la semana.
Guardias semana sí, semana no
Vallés pone sobre la mesa la otra cara de ejercer en el medio rural. En la zona sanitaria de Cañete solo quedan dos farmacias, la de Cañete y la de Salvacañete, lo que obliga a sus titulares a turnarse las guardias semana sí y semana no, con disponibilidad de 24 horas durante una semana completa.
A su juicio, esta carga debería revisarse. La farmacéutica reclama más apoyo institucional y una revisión de la distribución de las zonas sanitarias.
Dos farmacias quedan en la zona sanitaria de Cañete: la de Cañete y la de Salvacañete.
Qué viene ahora
El calendario inmediato es este: la farmacia ya funciona con su nueva responsable desde el 1 de octubre y la tienda El Saquillo prevé abrir a mediados de noviembre. Los promotores valoran trasladarse a Salvacañete para gestionar sus negocios desde allí.
Según el alcalde y las promotoras, la recuperación de la tienda y la continuidad de la farmacia contribuyen a mantener servicios básicos en el medio rural, especialmente importantes para una población envejecida y sin medios propios de desplazamiento.
Por la redacción de GUAY.news.





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