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Medio ambiente

De campo de golf a reserva, 30 hectáreas de humedal

Un antiguo campo de golf británico se convierte en una reserva de 30 hectáreas para proteger aves migratorias y fomentar el acceso público.

Paisaje de humedal restaurado con senderos de madera y vegetación autóctona en una reserva natural.

En la costa del Reino Unido, dentro del Parque Natural Costero de Lincolnshire, un antiguo campo de golf ha dejado atrás su pasado deportivo para convertirse en un refugio vital para la biodiversidad. El proyecto, que abarca 30 hectáreas de humedales, ha sido diseñado con el objetivo de proporcionar un hábitat seguro para aves migratorias y autóctonas, al tiempo que se facilita el acceso de la ciudadanía a espacios naturales. Esta reconversión ha sido posible gracias a la colaboración entre el National Trust, el Lincolnshire Wildlife Trust, el Consejo del Distrito de East Lindsey, Connected Coast y National Highways.

La transformación ha requerido un esfuerzo logístico y ecológico notable durante los últimos dos años. El terreno, que antes presentaba una estructura propia de un campo de golf, ha sido remodelado mediante complejos movimientos de tierra para crear las condiciones adecuadas para el desarrollo de humedales. En total, se han movido casi 52.000 metros cúbicos de tierra, una cifra equivalente al volumen de 21 piscinas olímpicas, para configurar el nuevo relieve del terreno.

Un refugio en la ruta migratoria

Sandilands se sitúa en un punto estratégico de la ruta migratoria de la costa este, un corredor de importancia internacional que constituye una de las principales vías de paso para las aves en Europa. Cada año, miles de ejemplares recorren este camino entre sus zonas de cría en el Ártico y el norte de Europa hacia las áreas de invernada situadas más al sur. La nueva reserva actúa ahora como un punto de parada fundamental para especies como la aguja colinegra, el archibebe moteado y la espátula común.

Además de las aves de paso, el espacio está pensado para acoger a especies autóctonas, muchas de las cuales se encuentran actualmente en peligro de extinción o en situación vulnerable. Entre las aves que se espera que encuentren un hogar en este paraje se encuentran la avefría, la agachadiza, los charranes y las gaviotas. Según ha señalado Katie Scott, la recuperación de la biodiversidad ha comenzado a mostrar sus primeros frutos incluso antes de que las obras concluyeran de manera oficial.

«Incluso antes de que el proyecto estuviera oficialmente terminado, la naturaleza ya había empezado a recuperarse. Este año, las avocetas y los ostreros anidaron y se reprodujeron con éxito, mientras que se registraron polluelos de chorlitejo chico en la zona por segundo año consecutivo»

Katie Scott

Restauración vegetal y técnica

El proceso de renaturalización no se ha limitado al movimiento de tierras, sino que ha incluido una ambiciosa labor de revegetación. Para establecer praderas ricas en especies, se ha utilizado heno verde procedente de una reserva cercana del Lincolnshire Wildlife Trust. Esta técnica permite dispersar semillas de plantas autóctonas como la zanahoria silvestre, la milenrama, la cresta de gallo y el trébol rojo. Asimismo, se han plantado más de 35.000 arbustos costeros, entre los que destacan el espino amarillo, la aulaga, el sauce cabruno y el endrino.

La ejecución de estos trabajos ha sido un desafío constante, especialmente debido a las condiciones climáticas registradas en los últimos dos años, marcadas por sequías y temperaturas récord. Nicola Craven ha destacado que el calendario de las obras se ajustó meticulosamente para minimizar el impacto sobre la fauna: «Teníamos muy en cuenta los patrones de reproducción y los ciclos migratorios de las aves, por lo que el trabajo para transformar esta zona costera tan especial se desarrolló de forma intermitente para evitar cualquier perturbación durante su vital temporada de anidación».

Conexión entre personas y naturaleza

El proyecto no se limita exclusivamente a la faceta ecológica, sino que integra el bienestar humano como un pilar fundamental. Se han construido nuevas pasarelas, senderos y servicios para visitantes, diseñados para que personas de todas las edades y capacidades puedan disfrutar del aire libre. La intención es que esta reserva sea un lugar de encuentro donde la comunidad pueda reconectar con el entorno natural cerca de sus hogares.

Harry Bowell ha subrayado la trascendencia de este enfoque integrador: «Desde las calles de los campos de golf hasta las rutas migratorias de los animales, mediante la restauración de hábitats, la mejora del acceso a los espacios verdes y la inspiración de las personas para que se conecten con el mundo natural, Sandilands demuestra cómo la restauración de la naturaleza puede crear lugares inspiradores para que las personas pasen tiempo y conecten con el aire libre».

Financiación y visión a futuro

La viabilidad económica de este proyecto ha sido posible gracias a una financiación diversificada. La inversión ha contado con 2 millones de libras esterlinas del Fondo para Ciudades de Mablethorpe a través de Connected Coast, 1,5 millones de libras esterlinas aportados por National Highways y 200.000 libras esterlinas provenientes del Fondo de Prosperidad Compartida del Gobierno del Reino Unido.

De cara al futuro, la ambición de los responsables es clara. Tras la reciente finalización de las obras, se espera que los humedales comiencen a transformarse durante el invierno. Como apunta Nicola Craven, el horizonte temporal para consolidar este ecosistema es a largo plazo: «Nuestra ambición es que este lugar continúe su recuperación natural durante la próxima década, creando hábitats más ricos, albergando más especies y ofreciendo mayores oportunidades para que las personas conecten con la naturaleza cerca de donde viven».

En qué punto está

Las obras de transformación del terreno han finalizado recientemente. El proyecto se encuentra ahora en una fase de estabilización, donde se espera que los humedales evolucionen de manera natural durante el invierno. La recuperación es un proceso a largo plazo con una ambición de desarrollo definida para la próxima década.

Por la redacción de GUAY.news.

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