¿Cómo se financia una tecnología pensada para quienes más la necesitan y menos pueden pagarla? Es la pregunta con la que Mateo Salvatto, emprendedor argentino de 27 años, se topó cuando tenía 17 y empezó a desarrollar una aplicación en la casa de su padre. Quería que las personas con dificultades para comunicarse pudieran acceder a esa herramienta sin pagar. Casi una década después, esa idea se ha convertido en una empresa, Asteroid Technologies, y en un reconocimiento internacional: el Muhammad Ali Humanitarian Award 2026.
La respuesta de Salvatto y de sus socios, Sergio Cantarovici y Laura Muchnik, fue darle la vuelta al negocio: los productos son gratuitos para las personas con discapacidad, y quienes pagan son las compañías y los organismos que quieren mejorar la accesibilidad de sus productos y canales de atención. De ese modelo nació Háblalo, una herramienta gratuita para sus usuarios que ya supera las 500.000 personas y está disponible en 25 idiomas.
Cómo se llegó a la respuesta
El camino no fue directo. Salvatto cuenta que, cuando arrancó el proyecto, intentó acercarse a varios fondos de inversión y se encontró con la puerta cerrada: «nadie me quería poner un mango», resume. Sin esa financiación, el equipo tuvo que construir su propio sistema de ingresos, y lo hizo apoyándose en las empresas.
La compañía fue creada para desarrollar tecnología asistiva y herramientas de comunicación para personas con discapacidad. Con el tiempo sumó inversores, entre ellos Globant, y hoy tiene clientes en 11 países. Alrededor del 95 % de su facturación procede de empresas, lo que sostiene la gratuidad para los usuarios finales.
El recorrido tuvo también un golpe duro. En 2020, las restricciones sanitarias paralizaron una parte importante de la actividad de Asteroid, la vinculada a soluciones para espacios físicos. El punto de inflexión llegó en 2021, cuando la empresa empezó a cerrar sus primeros contratos corporativos y el modelo comenzó a consolidarse.
El premio le llegó por una vía poco habitual. Según explicó Salvatto, no se había postulado ni pasó por un proceso de selección: fue el propio Muhammad Ali Center el que se puso en contacto con él tras encontrar en internet el trabajo de Asteroid Technologies. Con ello, el emprendedor queda entre los pocos latinoamericanos que han recibido este galardón. «Es un orgullo enorme. Es impresionante, una cosa que no me esperaba para nada», dijo.
Una oportunidad que muchas empresas no ven
Detrás del modelo hay un argumento que Salvatto repite: muchas compañías todavía no consideran a las personas con discapacidad como usuarios potenciales. Eso levanta barreras y deja sobre la mesa oportunidades de negocio desaprovechadas. Lo resume con una frase que escucha a menudo: «Una persona con parálisis cerebral no va a venir a mi sucursal».
Para cambiar esa mirada, propone un cambio de vocabulario con consecuencias prácticas. «Les cambiamos el nombre al retorno de inversión y le ponemos retorno de inclusión», explica. La idea es que las empresas midan los resultados de invertir en accesibilidad con la misma lógica con la que miden cualquier otra inversión.
El coste de la tecnología asistiva es otra de sus preocupaciones. Como ejemplo cita los sistemas de seguimiento ocular, que permiten a algunas personas con esclerosis lateral amiotrófica (ELA) comunicarse mediante el movimiento de los ojos y cuyo precio ronda entre 7.000 y 8.000 dólares. «Tener una discapacidad es carísimo», afirma.
Impacto y alcance de Háblalo
Desde su lanzamiento, Háblalo ha llegado a más de 500.000 usuarios en 25 idiomas, lo que demuestra la demanda global de soluciones accesibles. La presencia de Asteroid en 11 países, y su facturación mayoritariamente corporativa, confirma que el modelo de negocio basado en el «retorno de inclusión» es viable y escalable.
El apoyo de inversores como Globant ha permitido a la empresa reforzar su infraestructura tecnológica y ampliar su catálogo de productos. Según la propia compañía, el 95 % de los ingresos proviene de empresas que buscan cumplir con normativas de accesibilidad o mejorar la experiencia de sus clientes con discapacidad.
Qué se abre a partir de ahora
El reconocimiento llega en un momento en el que Asteroid mira hacia adelante. La empresa trabaja para cerrar una ronda de inversión hacia fines de 2026, con Europa, México y Estados Unidos como mercados prioritarios. También planea incorporar soluciones destinadas a otras discapacidades y necesidades de accesibilidad, más allá de las herramientas de comunicación con las que empezó.
Salvatto aprovecha la visibilidad del premio para lanzar un mensaje al sector: «Faltan más fondos de inversión que inviertan en accesibilidad, más emprendedores que vean una oportunidad de crecimiento y más empresas que dejen de verla como un favor al usuario».
Es, en el fondo, la misma pregunta que se hacía el adolescente de 17 años, ahora con una respuesta que ha funcionado y que otros podrían replicar: si la accesibilidad se trata como un mercado y no como un favor, la tecnología puede llegar gratis a quien la necesita sin que el proyecto deje de ser viable.
Por la redacción de GUAY.news.





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