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Sociedad

Una ONG india da refuerzo escolar gratis a niños rurales

PARD INDIA ofrece refuerzo escolar, becas y orientación a niños de las aldeas de Andhra Pradesh para que no abandonen la escuela.

Niños estudiando en un aula sencilla de una aldea rural, con una pizarra al fondo y luz de la tarde entrando por la ventana.

Para muchos niños de las aldeas de Andhra Pradesh, el problema no es que no quieran estudiar, sino que nadie puede ayudarles a seguir. Sus padres salen al campo a trabajar por jornal, no siempre hay recursos de aprendizaje en casa y, cuando el dinero escasea, la escuela es lo primero que se sacrifica. Contra eso trabaja desde hace más de una década PARD INDIA, una organización nacida en la aldea de Yernagudem.

Su fundador, Bethala Veera Swami, hoy de 58 años, conoce bien el problema porque lo vivió de cerca. Creció en esa misma aldea, hijo de jornaleros agrícolas, y vio cómo algunos de sus compañeros dejaban las aulas. Después hizo carrera como ingeniero lejos de allí, pero nunca perdió de vista el lugar del que venía.

Hoy la organización sostiene tres líneas de trabajo: apoyo escolar tras las clases, acceso a la informática y becas de estudio de larga duración. Según el titular del artículo original, atiende a 90.000 niños en más de 110 aldeas, una cifra que no aparece desglosada en el cuerpo del texto disponible.

De hijo de jornaleros a ingeniero en el extranjero

Swami nació en 1968 y estudió en Yernagudem desde la Clase 1 hasta la Clase 10. Sus padres trabajaban como jornaleros y la familia tenía un pequeño terreno que no bastaba para mantenerlos durante todo el año.

«Mi padre y mi madre eran jornaleros cuando yo crecía. Iban a los campos agrícolas cada día, y nuestra familia dependía por completo de lo que ganaban ese día. Esta era la realidad de mi infancia.»

Bethala Veera Swami, fundador de PARD INDIA

Tras el colegio cursó el grado intermedio en el DNR College de Bhimavaram y, entre 1986 y 1990, ingeniería mecánica en el College of Engineering de Osmania University, en Hyderabad. En 1991 empezó su carrera profesional, que lo llevó durante décadas por India y por el extranjero, incluidos Nigeria, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos.

Lo que vio en su infancia, sin embargo, le acompañó siempre. Algunos niños de su aldea entraron pronto en el mundo laboral y otros dejaron la escuela por la escasez de apoyo en casa o por tener menos oportunidades de aprender fuera del aula.

«Vi a niños de mi edad sacados de la escuela, no porque les faltara capacidad o ambición, sino porque sus familias no podían permitirse mantenerlos allí.»

Bethala Veera Swami, fundador de PARD INDIA

De aquella experiencia extrajo una idea que sigue guiando a la organización: el problema no es el talento, sino el acceso.

«Lo que más me impactó fue la desigualdad de oportunidades. La diferencia no estaba en la inteligencia o el potencial, sino en el acceso.»

Bethala Veera Swami, fundador de PARD INDIA

Una conversación entre amigos que acabó siendo una asociación

En 2010, mientras pasaba tiempo con amigos de la infancia en Yernagudem, Swami empezó a hablar de cómo devolver algo a la comunidad en la que habían crecido. La respuesta fue la educación. Querían «regalar educación» a los niños, a quienes llamarían V-Kids, empezando por su propia aldea.

El 13 de enero de 2011 se registró como sociedad la Pragathi Association for Rural Development, que más tarde se conocería como PARD INDIA. Swami seguía trabajando en el extranjero y compaginó su carrera con la construcción de la iniciativa, apoyándose en trabajos ya existentes, en voluntarios locales y en personas de las propias comunidades con las que querían trabajar.

Cómo se ha ido construyendo

  • 13 de enero de 2011: se registra la Pragathi Association for Rural Development.
  • Agosto de 2011: arranca el primer programa, ASEP, con 50 niños.
  • Agosto de 2012: comienza el Village Knowledge Centre Programme (VKCP).
  • Julio de 2014: se lanza el V-Kid Scholarship Programme (VKSP).
  • 2017: Vamisetti Ganesh realiza el examen VKKB y queda quinto.

Dos horas de refuerzo cuando acaba la jornada escolar

El primer programa se lanzó en agosto de 2011 en la escuela especial MPP del Gobierno en Yernagudem, a la que había asistido el propio Swami. Participaron 50 niños de las Clases 4 y 5. Se trata del After School Education Programme (ASEP), pensado para que los niños tengan un lugar donde seguir aprendiendo con orientación cuando acaba la jornada escolar. Funciona seis días a la semana, de 15.30 a 17.30.

Las clases incluyen matemáticas, inglés, ciencias, educación moral y habilidades informáticas. Pero no todo es aula: el programa dedica tiempo a la lectura, el deporte, el dibujo, los debates, los concursos, la narración de cuentos, las conferencias de invitados y las actividades de plantación de árboles.

El horario responde a una realidad concreta de las aldeas, que Swami describe así:

«La mayoría de los niños que atendemos tienen padres que trabajan por jornal. En las aldeas, van a los campos y pueden no volver hasta las cuatro, cinco o incluso seis de la tarde.»

Bethala Veera Swami, fundador de PARD INDIA

Mientras los padres están fuera, los niños tienen un sitio donde estar y alguien que les ayude con las tareas. Una de las estudiantes de Yernagudem, Paturi Namratha Siri, resume la necesidad que cubre el programa: entender algunas asignaturas era difícil y necesitaba orientación adicional. A veces no tenía los recursos de aprendizaje ni el apoyo que hacía falta después de clase.

El programa también vigila la asistencia. Los profesores controlan quién falta y hablan con los padres cuando un niño empieza a hacerlo con regularidad. PARD INDIA trabaja además con voluntarios locales para ello. La idea es detectar las señales de alerta antes de que un niño abandone los estudios. Según Swami, los motivos del absentismo están sobre todo ligados a circunstancias ajenas al aula.

Un centro con 15 ordenadores cuando internet casi no llegaba

En agosto de 2012, cuando el acceso a internet seguía siendo limitado en muchas aldeas, comenzó el Village Knowledge Centre Programme (VKCP). Swami aportó de su bolsillo Rs 8 lakh y ayudó a establecer un centro con 15 ordenadores, donde los niños aprendían informática básica y programas como Word, Excel y PowerPoint.

Junto a las clases de informática, el programa ofrece orientación profesional y sesiones de desarrollo personal. El centro funcionó casi ocho años, y con el tiempo los ordenadores quedaron obsoletos. El texto de partida no aclara si el VKCP sigue activo de alguna otra forma tras ese cierre.

El equipo quiere ahora actualizar y ampliar el programa con apoyo de CSR, la responsabilidad social corporativa de las empresas, y ha pedido financiación a varias organizaciones. De momento no hay plazos concretos.

Swami lo plantea como algo más amplio que una cuestión de dinero:

«El reto va más allá de las finanzas. Los niños rurales son igual de inteligentes y ambiciosos que sus homólogos urbanos, pero carecen de exposición, mentoría, acceso digital y entornos de aprendizaje favorables.»

Bethala Veera Swami, fundador de PARD INDIA

Becas para que seguir en la escuela no dependa del jornal

En julio de 2014, PARD INDIA lanzó el V-Kid Scholarship Programme (VKSP), dirigido a niños que podrían tener dificultades para continuar sus estudios por motivos económicos. Presta especial atención a los huérfanos, a los hijos de madres o padres solteros y a las familias económicamente desfavorecidas.

Los estudiantes solicitan la ayuda según criterios establecidos y la organización intenta conectar a los niños elegibles con donantes locales. El apoyo puede extenderse desde la Clase 1 hasta la graduación universitaria.

Existe además el programa VKKB (V-Kid Knowledge Boost), que selecciona a los niños mediante pruebas basadas en el mérito y les concede becas de mayor duración.

Para Swami, esta ayuda responde a una elección que las familias pobres afrontan con demasiada frecuencia:

«La pobreza sigue siendo el mayor obstáculo para la educación. Para las familias que viven de jornales, la educación puede parecer un lujo, y cuando tienen que elegir entre enviar a un niño a la escuela y cubrir necesidades económicas inmediatas, la educación se sacrifica con frecuencia.»

Bethala Veera Swami, fundador de PARD INDIA

Vamisetti Ganesh: de quinto en el examen a la universidad

Vamisetti Ganesh, de Devarapalli Mandal, realizó en 2017 uno de estos exámenes del programa VKKB y quedó en quinto lugar. Recibió una beca anual de Rs 800 durante seis años, de la Clase 6 a la Clase 10, apoyada por el donante Mr Nageswara Rao. Hoy cursa estudios universitarios.

Para su familia, explica, no siempre había sido posible cubrir todos los gastos del hogar y de la educación.

«Como mis padres dependen del trabajo por jornal, no siempre ha sido posible cubrir todos los gastos de la familia y de la educación.»

Vamisetti Ganesh, beneficiario

La beca cambió esa situación y también su actitud ante los estudios:

«Me ayudó con los gastos relacionados con el colegio y redujo la carga económica de mi familia.»

Vamisetti Ganesh, beneficiario

Y añade algo que va más allá del dinero: la ayuda le motivó a tomarse su educación más en serio y a aspirar a mejores resultados académicos.

Madhuri y Yangala Uma Maheshwari: dos trayectorias más

Madhuri, de la aldea de Yadavolu, en el distrito de East Godavari, procede de una familia que depende de los jornales. Recibió a través del VKKB una beca de seis años, de la Clase 6 a la Clase 10. Hoy cursa el grado intermedio en Zangareddigudam y aspira a ser ingeniera.

Yangala Uma Maheshwari, de Gopalapuram, está vinculada a PARD INDIA desde los seis años y recibió apoyo a través del programa de becas VKKB. Su historia es la más dura de las recogidas. Ella misma recuerda el peor momento de su vida:

«El momento más difícil de mi vida empezó cuando perdí a mis dos padres. Su ausencia dejó un vacío en mi vida y de repente me enfrenté a la incertidumbre, al dolor emocional y a la pregunta de cómo continuaría…»

Yangala Uma Maheshwari, beneficiaria

La cita aparece cortada en el texto original, pero lo que sí consta es que la organización siguió apoyándola tras aquella pérdida.

Qué dicen estos años sobre la educación rural

Según el relato original, la organización parte de que la diferencia en la educación rural está en el acceso y no en la capacidad de los niños. Los testimonios de los beneficiarios sugieren que las becas reducen la presión económica de las familias y ayudan a que los estudiantes continúen.

El propio artículo es prudente con los resultados: la diferencia no siempre es visible en un solo examen. A veces significa, sencillamente, que un niño sigue yendo al colegio al año siguiente.

Esa es quizá la medida más honesta de lo que hace PARD INDIA. No se trata solo de formar a quienes sacan las mejores notas, sino de evitar que un niño con ganas de aprender deje la escuela por falta de apoyo, de tiempo o de dinero.

Por la redacción de GUAY.news.

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