«La evidencia nacional sobre innovación tecnológica en diabetes es esencial: nos acerca a la realidad de nuestros pacientes y nos ayuda a elegir las soluciones que aportan verdadero valor clínico»
Dra. Ana Chico
El estudio LIFE ONE se ha desarrollado en un total de doce hospitales terciarios de España para evaluar el impacto de la monitorización continua de glucosa, concretamente mediante el dispositivo Dexcom ONE+, en pacientes con diabetes tipo 2 tratados con insulina durante un periodo de doce semanas en condiciones de práctica clínica habitual. La investigación se ha centrado en personas sin experiencia previa con este tipo de tecnología sanitaria, arrojando mejoras clínicas muy significativas en apartados tan relevantes como el tiempo en rango glucémico, la reducción de la hemoglobina glicosilada, la disminución del miedo a la hipoglucemia y un incremento general en la calidad de vida de los participantes.
El diseño del trabajo ha sido de carácter prospectivo y multicéntrico, permitiendo recopilar datos muy sólidos sobre el comportamiento de estos dispositivos en la rutina asistencial de los centros hospitalarios de referencia. Entre los perfiles analizados destaca el grupo tratado con insulina basal, que concentra los resultados más novedosos del proyecto clínico. Asimismo, los pacientes que recibieron múltiples dosis de insulina mostraron resultados muy similares y sumamente positivos.
Resultados clínicos detallados y beneficios en mayores de 65 años
Los datos numéricos obtenidos tras las doce semanas de evaluación reflejan avances notables en los principales indicadores clínicos de la diabetes tipo 2. En el grupo tratado con insulina basal, el tiempo en rango de glucosa inicial se situaba en un 58,8 por ciento, experimentando un incremento del 7 por ciento hasta alcanzar el 65,8 por ciento al finalizar el periodo de seguimiento estipulado. De manera paralela, la hemoglobina glicosilada se redujo en torno a un 0,8 por ciento, pasando desde una cifra inicial media del 8,13 por ciento hasta un valor final del 7,32 por ciento en los pacientes evaluados.
Otro aspecto fundamental del estudio LIFE ONE radica en la diversidad demográfica de su muestra, ya que más del 50 por ciento de los participantes superaba los 65 años de edad. Los datos demuestran que los pacientes de edad avanzada obtuvieron exactamente los mismos beneficios clínicos que los participantes más jóvenes, lo que derriba barreras tradicionales sobre el uso de tecnologías avanzadas en personas mayores. Además, aquellos pacientes que mantuvieron activas las alertas del dispositivo Dexcom ONE+ lograron mejores resultados en el tiempo en rango, acompañados de reducciones más marcadas tanto en el tiempo de hiperglucemia como en el de hipoglucemia.
Los beneficios no se limitan estrictamente a los parámetros analíticos de glucemia, sino que se extienden al bienestar psicológico y emocional de los afectados. En el conjunto del grupo de estudio se documentó una disminución muy significativa del miedo a la hipoglucemia, una mejora evidente en los cuestionarios estandarizados de calidad de vida y una elevada satisfacción general con el uso de la herramienta tecnológica. En este sentido, la especialista Raquel García Gordon ha señalado que la tecnología no solo mejora las cifras clínicas, sino que también aporta tranquilidad, autonomía y confianza a las personas que conviven cada día con la patología.
Cambio de paradigma asistencial y apoyo social a la innovación
El contexto sanitario actual demanda una evolución en la forma de abordar las enfermedades crónicas de alta prevalencia. Tradicionalmente, el manejo de la diabetes se ha basado en un modelo reactivo, pero la incorporación de la monitorización continua de glucosa representa un verdadero cambio de paradigma hacia un modelo anticipativo y preventivo. El acceso constante a los datos permite a los profesionales y a los propios pacientes detectar alteraciones de forma muy temprana, facilitando la actuación antes de que aparezcan complicaciones de mayor gravedad para la salud.
Sobre esta transformación en la práctica asistencial, la doctora Ana Chico ha subrayado que la solución tecnológica ya se encuentra disponible y el objetivo actual pasa por lograr su implementación definitiva en el sistema sanitario. En la misma línea, el doctor Germán Vega ha afirmado que el estudio aporta evidencia con resultados clínicos medibles que demuestran la mejora de los indicadores relevantes en el seguimiento y tratamiento de la afección. Las entidades colaboradoras de la Cátedra UDG-Dexcom, que impulsó un estudio de percepción social paralelo, reflejan el respaldo de la sociedad a estas transformaciones en el modelo sanitario.
Los datos de percepción social muestran que un 90 por ciento de la ciudadanía considera que la sanidad pública debe incorporar herramientas tecnológicas de última generación y apoya de forma explícita la financiación de tecnologías sanitarias que van más allá de los medicamentos tradicionales. Asimismo, el 87 por ciento de los encuestados apoya garantizar el acceso equitativo a estas innovaciones sanitarias bajo la premisa de que la necesidad clínica debe prevalecer siempre por encima del territorio y de las posibles diferencias autonómicas existentes. Los próximos pasos se centran ahora en lograr que la sanidad pública asuma la implementación y financiación de estas soluciones en la práctica asistencial cotidiana.
Por la redacción de GUAY.news.





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