Mariela Velasco no empezó en el fisioculturismo para ganar. Empezó, dice, porque quería saber hasta dónde podía llegar. Esta monfortina, nacida en Argentina y con 26 años viviendo en Galicia, compite este fin de semana en el Campeonato Mundial Physique Mania 2026, en Salamanca, por el trono mundial de bikini fitness, una de las modalidades del fisioculturismo.
Llega como campeona de España, un título que ha conseguido en apenas año y medio de trayectoria en este deporte. Y llega, además, con un planteamiento poco habitual en quien aspira a un podio mundial: para ella, esto es un reto personal y no una carrera por las medallas.
Su historia reúne varias cosas que merecen contarse: la constancia de quien lleva toda la vida haciendo deporte, la sorpresa de descubrir un ambiente más amable de lo esperado y la serenidad de quien disfruta del camino sin obsesionarse con la meta. Todo ello, a los 55 años y trabajando cada día como monitora en un gimnasio de Monforte.
Una campeona de España que no busca el trono
Velasco es, en la actualidad, campeona de España de bikini fitness. Este fin de semana se mide a las mejores en Salamanca, pero insiste en que ganar no es su objetivo. Cuando se le pregunta con qué ambiciones afronta el Mundial, responde sin dramatismo:
«Pues con ninguno, como siempre. Esto es simplemente un reto personal, desde el minuto uno.»
Mariela Velasco, campeona de España de bikini fitness
Cuando se le plantea si no aspira al título mundial, su respuesta es igual de sincera: «Bueno, no. Eso es mucho más complicado.» Según el propio relato de la deportista, el reto mundial es realmente difícil, y ella lo asume con realismo, sin renunciar por ello a disfrutar de la experiencia.
Esa actitud explica buena parte de su recorrido. Velasco no se apuntó al fisioculturismo con un plan de conquista, sino con curiosidad. «Solo quería saber hasta dónde podía llegar», resume. Y la respuesta, por ahora, ha sido bastante lejos.
Qué es el bikini fitness y por qué no es lo que parece
El bikini fitness es una categoría femenina del fisioculturismo en la que lo más importante es presentar un físico atlético, proporcionado y estético, con una tonificación muscular moderada. No se premia el volumen muscular ni una definición extrema.
De hecho, es una de las categorías de menor exigencia de masa muscular entre las modalidades femeninas de este deporte. Eso no la hace fácil: requiere una preparación cuidadosa y una base física sólida. Velasco la tenía. Siempre ha practicado deporte y ha hecho el entrenamiento normal que exige su trabajo, así que partía con un físico acostumbrado al esfuerzo.
Por eso su salto al fisioculturismo no fue una ruptura, sino una evolución natural de unos hábitos que ya formaban parte de su vida.
De las clases dirigidas al escenario: así llegó hasta aquí
Mariela Velasco trabaja como monitora en el gimnasio Neka de Monforte, su profesión de siempre. En su trayectoria en gimnasios, su especialidad son las actividades dirigidas. Vivió en Chantada y ahora vive en Monforte, y lleva 26 años en Galicia, adonde llegó desde Argentina, su país de nacimiento.
Hasta hace cuatro años, según recoge el relato, solo entrenaba en sala. Hace cinco o seis años empezó con el entrenamiento de fuerza con máquinas, por cuidarse. Hay un pequeño desajuste en las fechas que ella misma da, porque ambos momentos se sitúan en torno al mismo período, pero la idea de fondo es clara: el entrenamiento de fuerza llegó a su vida por salud y bienestar, no por competir.
Fue hace año y medio cuando dio el paso al fisioculturismo. Lo explica con naturalidad, sin épica, y lo vincula a una convicción que va más allá de la competición:
«Me puse a hacerlo por cuidarme, porque me gusto y porque me parece imprescindible, sobre todo para las mujeres.»
Mariela Velasco
Para ella, el entrenamiento de fuerza es algo imprescindible, y lo defiende especialmente para las mujeres. Esa es la raíz de todo lo demás: antes que deportista de competición, es una practicante convencida de que cuidarse con el ejercicio merece la pena.
Un año y medio, tres podios y un carné profesional
La progresión de Velasco en este deporte ha sido rápida. En septiembre se presentó al torneo clasificatorio para el campeonato de España y quedó segunda en la categoría máster 40 y primera en máster 50.
Un mes después, en el campeonato de España celebrado en Palma del Río (Córdoba), mejoró el registro: primera en las dos categorías. Esa doble victoria la convirtió en campeona de España y le abrió la puerta del Mundial.
Hay un detalle más. En una de las categorías del campeonato de España se jugaba el carné profesional, y Velasco lo ganó. Sin embargo, no lo ha activado. Podría presentarse como profesional, pero de momento compite como amateur en Salamanca.
Ella misma admite que, al llegar a Palma del Río, ya había cumplido con creces lo que buscaba. «Cuando llegó el campeonato de España ya había logrado más de lo que quería, ya no esperaba más», cuenta. Y lo resume con otra frase que dice mucho de su manera de entender el deporte: «Con haber llegado me parece más que suficiente.»
El camino de Mariela Velasco, paso a paso
- Hace cinco o seis años: empieza a entrenar con máquinas de fuerza.
- Hasta hace cuatro años: entrenaba solo en sala.
- Hace año y medio: se estrena en el fisioculturismo.
- Septiembre: torneo clasificatorio, segunda en máster 40 y primera en máster 50.
- Un mes después: campeonato de España en Palma del Río, primera en las dos categorías.
- Este fin de semana: Campeonato Mundial Physique Mania 2026, en Salamanca.
Compañerismo en lugar de mal rollo
Hay algo que Velasco no esperaba encontrar. Competir no le gustaba y nunca lo había hecho en ningún deporte. Sin embargo, la experiencia le sorprendió para bien, sobre todo por el ambiente que ha descubierto.
«Descubrí que en este mundillo hay mucho compañerismo, no hay para nada ese mal rollo que a veces se asocia a competir.»
Mariela Velasco
Esa percepción desmonta un prejuicio habitual: el de que el mundo del fisioculturismo es hostil o excesivamente competitivo entre las participantes. Según su testimonio, ocurre lo contrario. Es un entorno en el que las competidoras se apoyan, algo que ella valora especialmente por no ser una persona a quien la competición atrajera de entrada.
También ha disfrutado del proceso previo. Afirma que la preparación le gustó casi tanto como la competición. Esa preparación, que suele percibirse como la parte más dura, para ella forma parte del atractivo: «fue casi tan bonito como la competición», dice.
Qué viene después del Mundial
Por ahora, Velasco se centra en Salamanca. Compite este fin de semana en el Campeonato Mundial Physique Mania 2026 y lo hace como amateur, a pesar de tener el carné profesional en el bolsillo.
Lo que ocurra después está abierto. Cuenta que en octubre empieza una nueva temporada y que supone que competirá, y que en mayo comenzará la siguiente. Aun así, reconoce que todavía no sabe si seguirá en el fisioculturismo tras el Mundial.
Tampoco cierra la puerta. «Me gustó mucho la preparación, fue casi tan bonito como la competición, así que no descarto nada», explica. Es la misma filosofía que ha marcado todo su recorrido: avanzar paso a paso, sin presión y disfrutando de cada etapa.
Sea cual sea el resultado en Salamanca, la monfortina ya ha conseguido lo que se propuso al empezar: comprobar hasta dónde podía llegar. Y ha llegado, a los 55 años, a lo más alto del fisioculturismo español en su modalidad.
Por la redacción de GUAY.news.





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