Una solución tecnológica directa a la raíz del problema
La lucha contra la expansión de la avispa velutina en España ha dado un giro estratégico gracias al uso de la radiotelemetría avanzada. La tecnología denominada Vespa Finder, desarrollada desde el año 2017 por la empresa neerlandesa Robor Nature, ha comenzado a aplicarse en Galicia como puerta de entrada al territorio nacional. Este sistema abandona el enfoque puramente paliativo de las trampas tradicionales para centrarse en la localización exacta y posterior retirada de los avisperos en su origen.
El principio de funcionamiento es tan preciso como innovador. La técnica consiste en capturar un ejemplar de avispa asiática atraído previamente mediante un cebo adecuado, colocarle un diminuto transmisor en el cuerpo y liberarlo de nuevo. Al retomar el vuelo, el insecto actúa de forma involuntaria como un espía que delata la posición exacta de su colonia y de la avispa reina. Guiados por la señal de radio que emite el dispositivo y respaldados por una aplicación móvil que analiza los patrones de vuelo previos, los técnicos y apicultores pueden seguir el trayecto exacto del ejemplar de vuelta a su nido.
El representante de Robor Nature en España, Abel Kavanagh, quien reside en la localidad pontevedresa de Fornelos de Montes, en plena Serra do Suído, explica el alcance de esta estrategia al señalar que es como un troyano, una espía que vamos a seguir y va a delatar dónde está el nido con su reina. Kavanagh subraya que la clave fundamental de este avance reside en aniquilar a la reina, lo cual supone cortar por completo el ciclo de reproducción exponencial de la especie invasora.
El impacto de la radiotelemetría en la apicultura local
El impacto medioambiental de cada colonia no tratada es de una magnitud considerable. Según los datos técnicos ofrecidos por la tecnología y los profesionales del sector, cada nido de avispa velutina consume aproximadamente 11 kilos de insectos por año. De esta cantidad total de captura, el 35 % corresponde directamente a abejas autóctonas, lo que supone una presión devastadora sobre las colmenas y sobre la producción de miel. Además, cada avispero que no se logra detectar ni eliminar a tiempo da origen a cuatro nuevos nidos durante la temporada siguiente.
En este contexto, la implementación de la radiotelemetría representa un respiro de enorme relevancia para los productores apícolas. Los primeros resultados prácticos en el campo ya están mostrando una efectividad sobresaliente. Durante el último año, Abel Kavanagh ha conseguido localizar un total de 70 nidos en el valle donde habita, de los cuales 50 fueron detectados de forma directa mediante la utilización de este sistema de radiofrecuencia.
Entre las personas que ya están comprobando de primera mano los beneficios de esta tecnología se encuentra Melissa Terán, esposa de Kavanagh y una de las dos socias fundadoras de la explotación apícola Meleiras do Suído. Esta pequeña empresa nació en el año 2022, en un momento en que la presencia de la velutina ya afectaba de forma constante a la comunidad gallega. Terán confirma que gracias al uso de este dispositivo han logrado controlar que la población de velutinas no se expandiera tanto en su zona de actuación, y prevé que los resultados positivos acumulados se noten con mayor intensidad al inicio de las siguientes campañas de trabajo.
Demostraciones prácticas y versatilidad en el terreno
La eficacia de la herramienta ha quedado demostrada en diversas pruebas de campo y presentaciones oficiales celebradas en diferentes puntos del territorio. El kit tecnológico fue presentado inicialmente el pasado mes de febrero en la feria de Alvariza, situada en Lalín. Posteriormente, se llevaron a cabo ensayos prácticos en municipios como Villalba, en la provincia de Lugo, así como en las localidades de Fornelos de Montes y A Estrada.
En una de las jornadas de trabajo técnico, el apicultor lalinense David Liñares, responsable de la firma Mel de Liñares, participó de forma directa en las pruebas organizadas en Fornelos de Montes. Durante esa única sesión inicial, los profesionales lograron localizar cuatro nidos ocultos. Pocos días después, las pruebas de eficacia se trasladaron con el mismo éxito a uno de los colmenares que Liñares gestiona en A Estrada.
El proceso operativo en el terreno requiere un protocolo sumamente meticuloso. En primer lugar, se establece una zona de cebo alimentario donde se atrae a las avispas asiáticas. Una vez allí, se capturan los ejemplares y se marcan individualmente mediante rotuladores de colores. A continuación, se procede a la colocación del microchip, un procedimiento muy delicado que los expertos comparan con poner un pendiente al insecto.
Para evitar alterar la movilidad ni el comportamiento natural del animal durante su regreso a la colonia, la elección del transmisor depende rigurosamente del peso de la avispa. De este modo, para un ejemplar que pesa 300 miligramos, se emplea un transmisor de 190 miligramos. Los transmisores disponibles en el mercado cuentan con pesos muy reducidos, destacando los modelos de 110 y 160 miligramos. Una ventaja técnica destacada es que estos dispositivos emisores son completamente recuperables mediante la utilización de un imán especial, lo que permite volver a utilizarlos en sucesivos rastreos.
Alcance del equipo y adaptabilidad orográfica
Tras la colocación del chip, la avispa se libera en una zona previa de prueba para verificar que vuela con total normalidad antes de iniciar su trayectoria definitiva. La señal emitida por el microchip es captada en tierra mediante un receptor de mano con apariencia similar a una pistola de radiocontrol, el cual guía al operador directamente hacia la ubicación del avispero. Asimismo, la señal puede procesarse directamente en el teléfono móvil a través de la aplicación oficial Vespa Finder, lanzada por Robor Nature en el año 2024.
Las especificaciones del sistema muestran un rango de cobertura muy amplio adaptado a distintas necesidades de búsqueda:
- Sincronización con teléfono inteligente mediante la aplicación Vespa Finder: alcanza una distancia en línea recta de hasta 550 metros.
- Uso de reflector de enfoque acoplado: amplía la cobertura de rastreo hasta los 1.000 metros de distancia.
- Receptor manual de radiocontrol: permite captar señales a un alcance de hasta 2.200 metros.
- Integración en drones de localización: extiende el radio de detección hasta un máximo de 4.000 metros para zonas inaccesibles.
Esta versatilidad es clave para resolver el problema de los nidos secundarios que las velutinas construyen en lugares de difícil acceso visual. Desde que los primeros avisperos de esta especie invasora se detectaron en Galicia en el año 2012 —concretamente en las zonas de A Mariña lucense y el Val Miñor—, el insecto ha modificado sus hábitos. Ya no solo nidifica en las copas de árboles altos o en los tejados de las viviendas, sino que es frecuente hallarlos entre matorrales frondosos, dentro de densas malezas y silveiras, e incluso bajo tierra o dentro de cascos de moto almacenados en garajes. La radiofrecuencia atraviesa la vegetación tupida y la orografía irregular, indicando con exactitud si el nido está enterrado o elevado.
Proyección internacional e implicación institucional
El empleo de esta tecnología de origen neerlandés no se limita al territorio español. La empresa Robor Nature ya trabaja activamente con este mismo sistema de radiotelemetría en un amplio conjunto de países que afrontan la expansión de diferentes especies de avispones, entre los que figuran Suiza, Alemania, Bélgica, Francia, Irlanda, Reino Unido y Nueva Zelanda.
A pesar de la alta efectividad demostrada por el kit Vespa Finder en el terreno rural, los profesionales del sector recuerdan que los costes económicos de adquisición representan un factor a tener en cuenta. Los precios de los equipos varían entre los 600 y los 2.400 euros según la configuración elegida, el tipo de receptor y la inclusión de accesorios. Por este motivo, apicultoras como Melissa Terán hacen un llamamiento a la inversión y al apoyo financiero de las instituciones públicas. La financiación de estas herramientas por parte de las administraciones permitiría dotar de recursos avanzados a las brigadas de retirada y a las asociaciones apícolas, evitando que el coste económico recaiga exclusivamente sobre los productores locales.
La llegada de la radiotelemetría no busca sustituir por completo las labores de medicina preventiva o el trampeo de primavera orientado a la captura de reinas, sino sumarse como la herramienta definitiva para destruir los avisperos más complejos. La experiencia acumulada por los expertos demuestra que la combinación de un seguimiento tecnológico riguroso junto con la intervención rápida permite proteger la biodiversidad de los ecosistemas, salvaguardar la supervivencia de las abejas autóctonas y garantizar el futuro de la producción apícola en nuestro país.
La pócima secreta para atraer al insecto
El proceso para convertir a la velutina en una aliada involuntaria requiere una preparación previa muy concreta. Según explica Abel Kavanagh, para atraer a estos ejemplares hasta el punto de captura se utiliza un cebo irresistible elaborado con una receta casera: una mezcla a partes iguales de azúcar blanco, cerveza rubia, vino blanco y zumo de frutos rojos. Esta combinación dulce y fermentada actúa como un potente atrayente al que las avispas asiáticas acuden de manera constante desde sus colonias.
Hábitos de nidificación y expansión geográfica
La capacidad de adaptación de la avispa asiática ha evolucionado desde su llegada. Tras detectarse por primera vez en Galicia en 2012, esta especie invasora busca asentarse siempre a menos de 500 metros de un punto de agua. Además de amenazar la biodiversidad y la apicultura, la velutina representa un problema de salud pública, habiéndose registrado en Galicia tres fallecimientos en menos de dos semanas tras sufrir ataques. Aunque su presencia se concentra principalmente en el norte peninsular, de forma puntual se han activado protocolos de retirada en municipios del sur como Alhaurín de la Torre, en Málaga.
Preguntas frecuentes
¿Cómo funciona el sistema Vespa Finder?
Se atrae a una avispa velutina con un cebo, se le coloca un pequeñísimo transmisor de radio en el cuerpo y se libera. La señal que emite al volar hacia su colonia se rastrea con un receptor o una aplicación móvil hasta dar con la ubicación exacta del nido.
¿Cuánto pesan los transmisores y qué alcance tienen?
Los transmisores pesan entre 110 y 160 miligramos (o 190 miligramos para ejemplares de 300 miligramos). Tienen un alcance que va desde los 550 metros mediante aplicación móvil hasta los 4.000 metros si se utiliza un dron.
¿Cuánto cuestan los equipos de rastreo por radiotelemetría?
Los kits de radiotelemetría Vespa Finder tienen un coste que oscila entre los 600 y los 2.400 euros, según la configuración y los receptores elegidos.
Por la redacción de GUAY.news.





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