El español sigue creciendo en el mundo y lo hace con fuerza en un lugar poco previsible: China. El Instituto Cervantes ha presentado en Pekín el Anuario «El español en el mundo 2026», que cifra en más de 640 millones los usuarios potenciales de la lengua, un 1,5 % más que el año anterior, y destaca un aumento del 12,6 % de las matrículas de español en el país asiático entre 2023 y 2025.
La presentación tuvo lugar el sábado 24 de octubre de 2026 y supone un estreno: es la primera vez que el Anuario se da a conocer fuera de España. El acto formó parte del simposio internacional «El español en China: evolución y nuevas dinámicas», celebrado del 23 al 25 de octubre, y coincidió con el vigésimo aniversario del centro del Instituto Cervantes en la capital china.
640 millones de usuarios potenciales del español en 2026, un 1,5 % más que el año anterior
Las cifras de un idioma en expansión
El informe desglosa de dónde sale esa cifra global. Los hablantes nativos superan los 520 millones, a los que se suman 95 millones de personas con competencias limitadas en español y más de 24 millones de aprendices en todo el mundo. Por número de hablantes nativos, el español es la tercera lengua del planeta, solo por detrás del mandarín y el hindi.
El Anuario recoge también un dato que habla de la dimensión migratoria del idioma: uno de cada diez hablantes nativos reside en países donde el español no es lengua oficial, principalmente por movimientos migratorios.
En el terreno del aprendizaje, el informe señala que, si se excluye a Brasil, el número de aprendices creció un 7 % entre 2024 y 2025. En Brasil, en cambio, el aprendizaje del español cayó un 46 % entre 2021 y 2025 por cambios legislativos en la enseñanza.
Para el director del Cervantes, Luis García Montero, esos vaivenes tienen una lectura de fondo. Vinculó la evolución del idioma al «proceso de mercantilización que sufre el mundo», en el que el español gana presencia económica mientras retroceden las humanidades. Lo resumió así: «Lo que baja no es el español exactamente, sino los departamentos de humanidades».
China, un caso de estudio
El Anuario dedica una sección monográfica a la evolución del español en China. Según el informe, el crecimiento abarca los estudios universitarios, las asignaturas optativas y los cursos de español como lengua extranjera. Las cifras sitúan en cerca de 98.000 los usuarios potenciales del español en el país, con 18.497 hablantes nativos y 66.051 aprendices.
Las universidades chinas han formado hasta 2025 a unos 55.000 graduados en estudios hispánicos, según la cifra que ofreció Yang Ming, profesor de español y vicedecano de la Universidad de Estudios Internacionales de Shanghái (SISU). En 2024, el Instituto Cervantes reforzó su presencia en el país con la apertura de un centro en Shanghái, que se suma al de Pekín, inaugurado en 2006.
El crecimiento viene acompañado de cambios en la formación. Yang Ming explicó, en respuesta a una pregunta de EFE, que las empresas chinas ya no buscan «simplemente traductores o intérpretes», sino profesionales con conocimientos de «contabilidad, de ciencias empresariales, de derecho». Vinculó esa transformación a las inversiones chinas en América Latina y España.
Ese nuevo perfil tiene su contrapartida en las aulas. Según Yang Ming, las universidades reciben peticiones para «reducir las horas lectivas» de formación lingüística y dejar espacio a otras disciplinas. Lo considera «un desafío», porque dominar una lengua «necesita tiempo».
García Montero destacó, además, la importancia de Latinoamérica para el aprendizaje del español en China y relacionó ese interés con la creciente presencia económica y cultural china en la región. «Al hablar de español no se está hablando de España», subrayó. Y añadió una consecuencia práctica del tirón de la demanda tras la pandemia: «Hacen falta profesores».
Ciencia, tecnología y el reto de las máquinas
El Anuario incluye también una sección sobre la presencia del español en la ciencia y la tecnología. Aborda la hegemonía del inglés en la investigación y la necesidad de contar con contenidos científicos en español para el desarrollo de sistemas de inteligencia artificial.
Ese es precisamente uno de los debates que planteó el director del Cervantes. García Montero advirtió de que las máquinas suponen una «tentación para crear un idioma neutro que quite todas las diferencias» y defendió la necesidad de «respetar la diversidad» de las variedades del español.
Francisco Moreno Fernández, director del Observatorio Global del Español, señaló por su parte que la traducción automática presenta dos problemas principales para el idioma. El primero es la dependencia de modelos basados en el inglés. El segundo, la insuficiente representación de las variedades minoritarias frente a las mayoritarias.
El informe apunta además que varios países africanos registraron una expansión del aprendizaje del español, aunque no concreta cuáles. El Anuario no detalla tampoco los próximos pasos tras la presentación en Pekín, pero deja un mensaje claro: el español crece en el mundo, y su futuro pasa por formar más profesores y por preservar la riqueza de todas sus variedades.
Por la redacción de GUAY.news.





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