La hazaña se produjo en un viernes 16, según el texto original, aunque no consta el mes ni el año del vuelo. Para realizarla, Helga Duffy se mantuvo sujeta al ala del avión con un cinturón y ropa especial, en la práctica conocida como wing walking, una disciplina en la que la persona queda fijada al exterior de la aeronave mientras esta vuela.
99 años y 21 días es la edad de Helga Duffy al batir el récord mundial de wing walking.
El camino hasta el vuelo
El intento no fue sencillo. La primera tentativa tuvo que cancelarse por problemas técnicos en la aeronave, de modo que el vuelo hubo de reprogramarse. Esa demora no le hizo desistir, y finalmente la prueba se llevó a cabo en el mismo aeródromo, situado en Cirencester, en el condado de Gloucestershire.
Helga Duffy tomó como inspiración a Betty Bromage, que había establecido el récord anterior en agosto, a los 97 años. Con su marca de 99 años y 21 días, Duffy supera ahora esa referencia en la categoría de wing walking, según recoge el reconocimiento del Guinness World Records.
Al hablar de la experiencia, Helga Duffy explicó que no sintió miedo. Según declaró, «No estaba asustada porque estaba entusiasmada». La sensación, según relató, fue distinta a todo lo que había vivido antes.
Una causa con sentido personal
El vuelo tenía también un objetivo solidario. La aventura pretendía recaudar fondos para el servicio de ambulancia aérea de Wiltshire y Bath, y la institución benéfica informó de que la iniciativa logró reunir más de mil libras.
La campaña tenía además un significado personal para la familia. La madre de sus sobrinas había sido trasladada en una ambulancia aérea en su último viaje, un antecedente que dio a la iniciativa un peso especial dentro del círculo familiar.
Las sobrinas Jackie Rose y Julie Preece acompañaron la realización del vuelo. Ambas describieron a Helga como una mujer independiente y determinada, que quería demostrar que la edad no había cambiado su disposición a probar cosas nuevas. Su retrato encaja con la imagen de una persona que decidió subirse a un avión a una edad en la que pocos lo hacen.
Inspiración y reconocimiento
Helga Duffy recibió el certificado del Guinness World Records, cuyo equipo siguió de cerca toda la actividad. El reconocimiento sitúa su nombre en el registro oficial de récords, y coloca el vuelo como una marca de referencia para futuras candidaturas en la misma disciplina.
Conviene tener en cuenta que la información sobre el récord proviene de distintas fuentes y que algunos detalles aún no están confirmados. Un vídeo compartido en redes sociales presenta a Helga Duffy con afirmaciones que no se recogen en el resto de los datos disponibles, por lo que en GUAY.news nos limitamos a lo que sí consta: la marca, el lugar, la causa solidaria y el testimonio de la protagonista.
Por la redacción de GUAY.news.





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