Diana Sodi, maquilladora y empresaria de Puriscal (Costa Rica), vive el momento que siempre soñó: cantar. En diciembre de 2025 publicó su primera canción, «La reina», y en menos de un año ya tiene cuatro temas en las plataformas digitales. Lo ha logrado siete años después de salir de una etapa marcada por los abusos, el acoso escolar, el alcoholismo y la depresión.
«Soy una persona que hoy en día es feliz, que está realizada porque está cumpliendo su sueño más grande: estar en el medio artístico».
De los certámenes a la música
Antes de cantar, Sodi probó suerte en los concursos de belleza. En 2003 ganó el certamen Miss Costa Rica Gay. También hizo espectáculos de transformismo. «Las transformistas soñamos con hacer shows con nuestra propia voz», explica.
En 2020 creó «Motivaciones divinas», un programa de entrevistas en redes sociales con el que conoció a varias figuras del medio. Considera a la expresentadora Cristiana Nassar su madrina artística, porque la invitó varias veces a sus programas de televisión.
El paso a la música llegó de la mano de un amigo músico. Empezó a trabajar con él, recibió clases de canto y se lanzó. Canta sobre todo pop, con letras ligeras pero con sentido, y su último tema es una cumbia. Su referente es Thalía: de ahí el apellido artístico, Sodi.
Una segunda oportunidad
El camino no fue fácil. Creció en una familia humilde de zona rural, sufrió acoso y malos tratos y se fue de casa a los 16 años. A los 27 empezó a beber y acabó en una vida de excesos, con crisis de pánico, ansiedad y depresión.
«Si el infierno existe, yo lo conocí. Empecé con terapias y hace siete años, sin medicamentos, salí adelante».
Hoy lo cuenta desde otro lugar. «Hace unos años no podía salir de mi casa porque me descomponía por mi ansiedad y depresión, pero Dios me dio una segunda oportunidad y no la estoy desaprovechando», dice.
La música le viene de familia. Su padre, que murió cuando ella era niña, tocaba la guitarra y se la dejó en herencia. No sabe tocarla, pero un amigo le va a enseñar. Un tío suyo es profesor de música.
Además de cantar, trabaja como maquilladora, vende productos de salud con su hermano y tiene una tienda de ropa en internet. Su próximo objetivo es sonar en la radio y que su música cruce fronteras. «Diana es amor, felicidad, constancia y resiliencia, porque la vida no ha sido fácil para mí», resume.
Por la redacción de GUAY.news.





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