El farmacéutico del hospital llama a la puerta. Es lo que ya viven los pacientes del Hospital público Gregorio Marañón, en Madrid, que ha incorporado por primera vez en España la atención farmacéutica presencial en el domicilio de pacientes adultos ingresados en Hospitalización a Domicilio. La iniciativa ha beneficiado ya a cerca de 60 personas y el objetivo es ampliarla de forma progresiva.
La idea es sencilla y muy práctica: en lugar de que el paciente tenga que entender su tratamiento solo, los farmacéuticos revisan directamente en el hogar cómo utiliza, organiza y conserva sus medicamentos, y le dan recomendaciones individualizadas para que su manejo sea seguro.
Pensado para quienes más lo necesitan
En esta primera fase, el programa se dirige especialmente a personas que requieren un seguimiento más estrecho: pacientes polimedicados, con numerosos cambios de medicación durante el ingreso o con dificultades para administrarse los tratamientos.
La visita no se improvisa. Antes de acudir al domicilio, los profesionales revisan la historia clínica y el tratamiento prescrito para preparar el encuentro. Una vez en casa, comprueban junto al paciente o a su cuidador qué medicamentos utiliza, cómo los administra y qué dificultades encuentra en su día a día.
Qué revisan los farmacéuticos en casa
La visita permite conocer cómo organiza y conserva cada persona su medicación, qué sistemas usa para recordar las tomas y cómo maneja tratamientos que requieren una técnica concreta, como los inhaladores.
Los profesionales del Gregorio Marañón valoran también otros aspectos relacionados con la situación clínica del paciente, como el control del dolor, las alteraciones del sueño, el estreñimiento o las caídas. Además, revisan si hay medicamentos que puedan confundirse entre sí, tratamientos que ya no sean necesarios o que estén caducados, y fármacos de alto riesgo, cuyo uso incorrecto puede tener consecuencias más graves.
Tras la visita, los farmacéuticos comparten toda la información con el equipo asistencial responsable para valorar posibles ajustes y optimizar el tratamiento.
Un teléfono abierto las 24 horas
La atención no termina cuando el farmacéutico se va. Los pacientes disponen de un teléfono de contacto directo con los profesionales del hospital las 24 horas del día para resolver dudas y recibir acompañamiento durante el ingreso domiciliario y también después del alta.
Según los datos del hospital, el 67 % de las intervenciones realizadas se relacionan directamente con esta atención farmacéutica presencial. La visita también puede hacerse cuando el equipo asistencial considera que la presencia del farmacéutico puede ser útil.
El Gregorio Marañón quiere extender este modelo a un mayor número de pacientes ingresados en Hospitalización a Domicilio, y ya ha realizado las primeras visitas de atención farmacéutica a pacientes pediátricos. La iniciativa comenzó a desarrollarse después de que, en 2025, sus Unidades de Hospitalización a Domicilio obtuvieran la acreditación de referencia Home Care de la Joint Commission International, organismo internacional dedicado a la certificación y mejora de la calidad asistencial.
Por qué importa
Tomar bien la medicación es tan importante como recibir el tratamiento adecuado. Llevar al farmacéutico hasta el salón de casa permite detectar errores, confusiones o fármacos innecesarios que desde el hospital pasarían desapercibidos, y da tranquilidad a pacientes y cuidadores. Es una forma de atención más cercana que hace el hogar un lugar más seguro para recuperarse.
Por la redacción de GUAY.news.





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