Un reciente trabajo científico divulgado en la revista especializada ‘Radiology’ el 07 de octubre de 2026 examina con detalle la eficacia de la hidrodisección del nervio mediano guiada por ultrasonido en aquellos pacientes diagnosticados de síndrome del túnel carpiano que no habían respondido satisfactoriamente a los tratamientos convencionales. La investigación demuestra que esta técnica mantiene la mejoría clínica y funcional durante un periodo de seis meses y reduce la inflamación nerviosa de forma más eficaz que las habituales infiltraciones de corticosteroides. Esta afección, que cuenta con una afectación estimada del 5 al 10 por ciento de la población a lo largo de su vida, se produce cuando el nervio mediano queda comprimido al atravesar el túnel carpiano en la muñeca, lo que provoca entumecimiento, hormigueo, debilidad y dolor en la mano, un problema frecuentemente relacionado con los movimientos repetitivos de la muñeca.
Los participantes incluidos en el ensayo científico sumaban un total de 63 pacientes. Tal como explicó la autora principal del trabajo, Anupama Tandon, la gran mayoría de estas personas «habían sufrido el síndrome del túnel carpiano durante meses o incluso años y no habían obtenido mucho alivio a pesar de probar diversos tratamientos como analgésicos, férulas, cambios en el estilo de vida y corticosteroides». El contexto clínico habitual refleja que las inyecciones tradicionales de esteroides para tratar este problema suelen proporcionar únicamente un alivio de carácter temporal, lo que obliga de manera sistemática a repetir el procedimiento y se asocia además a diferentes efectos adversos derivados de su uso continuado. Así lo explicitó la propia investigadora al señalar que
«Las inyecciones tradicionales de esteroides para el síndrome del túnel carpiano suelen proporcionar solo un alivio temporal, lo que obliga a repetir el procedimiento»
Anupama Tandon
lo que contextualiza la urgente necesidad de encontrar alternativas terapéuticas más duraderas y seguras para los afectados.
Procedimiento de la intervención guiada por ultrasonido
La intervención evaluada consiste en una técnica mínimamente invasiva conocida como hidrodisección nerviosa. Este procedimiento se basa en introducir líquido mediante una aguja guiada minuciosamente por ecografía para separar el nervio de los tejidos y adherencias circundantes, lo que facilita notablemente su movilidad y logra reducir la presión acumulada. Los investigadores evaluaron la evolución mediante escalas estandarizadas y el estado del nervio mediante ecografía a las cuatro, doce y veinticuatro semanas. Durante el trabajo experimental, los 63 participantes fueron distribuidos de forma aleatoria en tres grupos diferentes: un grupo sometido a hidrodisección exclusivamente con solución salina, otro grupo tratado con hidrodisección empleando una combinación de solución salina y corticosteroide, y un tercer grupo que recibió de manera exclusiva la inyección convencional de corticosteroide.
Los datos técnicos del ensayo detallan que la intervención tuvo una duración media de tan solo 15 minutos. El procedimiento fue extraordinariamente bien tolerado por los pacientes, no registró ninguna complicación significativa y destacó por prescindir por completo de la necesidad de anestesia o de ingreso hospitalario. Además, como parte de la recuperación, los pacientes pudieron reincorporarse a sus puestos de trabajo aproximadamente una hora después de haber finalizado el proceso de la hidrodisección en la consulta. Todo ello configura un protocolo clínico de gran agilidad que contrasta fuertemente con las cirugías abiertas tradicionales u otras intervenciones de mayor complejidad.
Evolución temporal y resultados clínicos
Durante las primeras cuatro semanas posteriores a la intervención, los tres grupos del estudio experimentaron una mejoría significativa en sus dolencias. Sin embargo, a medida que avanzó el tiempo de seguimiento, los investigadores comprobaron diferencias notables entre las distintas terapias aplicadas. A las 12 semanas y a los 6 meses, los grupos que se habían sometido a la hidrodisección mostraron una mayor mejoría tanto en los síntomas clínicos como en la función general de la mano, mientras que aquellos pacientes que recibieron exclusivamente el tratamiento con corticosteroides sufrieron una clara recurrencia de los síntomas iniciales. En este sentido, Anupama Tandon corroboró que
«A las 12 semanas y a los 6 meses, ambos grupos de hidrodisección mostraron una mayor mejoría en los síntomas clínicos y la función»
Anupama Tandon
avalando la superioridad de este enfoque frente a las prácticas clínicas convencionales que únicamente empleaban esteroides.
En cuanto a las mediciones morfológicas del nervio afectado, los resultados fueron igualmente reveladores. La reducción del área de sección transversal del nervio mediano se situó entre el 43 y el 45 por ciento tras la aplicación de la hidrodisección, en contraste con el escaso 15 por ciento de reducción que se observó tras la inyección de corticosteroides en solitario. Un hallazgo fundamental del análisis es que añadir corticosteroides a la solución utilizada en la hidrodisección no aportó ningún beneficio significativo a largo plazo frente a la opción de utilizar únicamente solución salina.
Valoración de los expertos y perspectivas de futuro
En relación con el alcance de los hallazgos, la investigadora Anupama Tandon señaló que fue
«Fue una grata sorpresa descubrir que un procedimiento sencillo de disección del nervio mediano bajo guía ecográfica con solución salina normal les proporcionó un alivio a largo plazo»
Anupama Tandon
a personas que arrastraban un largo historial de dolor sin solución. Del mismo modo, la responsable del trabajo valoró que
«En general, el estudio sugiere que la hidrodisección con solución salina guiada por ultrasonido es un tratamiento seguro y mínimamente invasivo que puede proporcionar una mejoría clínica y morfológica sostenida»
Anupama Tandon
consolidando las bases científicas de esta nueva línea de actuación médica.
El significado principal de este avance es que el procedimiento podría convertirse en el futuro en una alternativa sólida y mínimamente invasiva para aquellos pacientes que presentan un síndrome del túnel carpiano de carácter leve o moderado y que no responden a las medidas habituales, proporcionando una mejoría clínica y morfológica sostenida de forma segura. De cara al futuro, los autores de la investigación han señalado como próximos pasos que serán necesarios nuevos estudios multicéntricos que cuenten con un mayor número de pacientes y con periodos de seguimiento más prolongados, con el objetivo de confirmar de forma definitiva la durabilidad de los resultados en diferentes poblaciones.
Por la redacción de GUAY.news.





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