El diario para gente que no quiere amargarse la vida

Resultados al instante. Pulsa Intro para verlos todos.

Leer GUAY.news en…

Traducción automática de Google; el original está en español.

Internacional

Agua: innovación y tecnología contra la escasez

Emiratos Árabes y Uzbekistán implementan soluciones tecnológicas y de infraestructura para gestionar la escasez de agua a nivel global.

Ilustración de GUAY.news: Agua: innovación y tecnología contra la escasez

Aproximadamente la mitad de la población mundial padece escasez de agua durante alguna parte del año, una realidad apremiante impulsada por el cambio climático y el crecimiento demográfico que exige respuestas urgentes. Ante este reto, diferentes regiones del planeta están demostrando que la adaptación es posible mediante una combinación de innovación tecnológica, optimización de infraestructuras y recuperación de saberes tradicionales. Dos ejemplos destacados de esta transformación se encuentran en Emiratos Árabes Unidos y en Uzbekistán, donde se están implementando estrategias punteras para gestionar un recurso cada vez más preciado y limitado.

La situación exige un cambio radical en la forma en que la humanidad gestiona este recurso vital, tal como señalan los expertos y los datos disponibles sobre la materia. La gestión de los recursos hídricos ya no se limita únicamente a la extracción tradicional, sino que abarca la reutilización extrema, la digitalización de redes y la modernización de los sistemas agrícolas para garantizar el abastecimiento futuro de las poblaciones y de los ecosistemas.

La inspiración espacial y la alta tecnología en Emiratos Árabes Unidos

En Emiratos Árabes Unidos, un territorio caracterizado por la falta de ríos permanentes, la desalinización se ha consolidado como la fuente principal de abastecimiento de agua potable para sus habitantes. Este proceso industrial avanzado se complementa hoy en día con la integración de inteligencia artificial en todo su sector hídrico, permitiendo una monitorización y una gestión mucho más eficientes de cada gota disponible en el país.

La visión de la sostenibilidad en este territorio dialoga estrechamente con conceptos de economía circular aplicados en los entornos más extremos imaginables. Como recordaba el astronauta emiratí Sultan Al Neyadi al poner el foco en la gestión de los recursos fuera de la Tierra:

«Cada gota a bordo de la Estación Espacial Internacional está controlada. Reciclamos aproximadamente el 95% de nuestra agua.»

Sultan Al Neyadi, astronauta emiratí

Esta filosofía de aprovechamiento máximo inspira las políticas terrestres de naciones que buscan maximizar la eficiencia en entornos áridos.

Además de la tecnología punta y los sistemas de desalinización, el territorio emiratí conserva una profunda conexión con su pasado histórico a través de los sistemas de riego tradicionales denominados «falaj», canales subterráneos y superficiales que cuentan con más de un millar de años de antigüedad. Esta convivencia entre el legado ancestral de los antepasados y la incorporación de las herramientas digitales más modernas demuestra que la adaptación hídrica requiere mirar tanto al pasado como al futuro de la ingeniería.

La modernización agrícola y de redes en Uzbekistán

Mientras Emiratos Árabes Unidos apuesta por la desalinización y la inteligencia artificial, Uzbekistán aborda el reto de la escasez hídrica centrando sus esfuerzos en la transformación de sus infraestructuras agrícolas y de grandes redes de canales. Históricamente, el suministro de agua para la agricultura en esta nación ha dependido de extensas redes y estaciones de bombeo que han requerido una profunda modernización para evitar pérdidas masivas y mejorar de forma notable la eficiencia general del sistema.

Un ejemplo paradigmático de esta evolución se localiza en regiones como Bujará y Navoi, así como en el valle de Ferganá, donde los proyectos de mejora hídrica están transformando el panorama rural. Las pérdidas de agua por filtraciones previas en la zona de Bujará alcanzaban alrededor del 37%, un margen insostenible que se ha combatido mediante el revestimiento de canales con hormigón y la instalación de sistemas de control digital en estaciones clave como la de Amu-Bujará-1, la cual riega más de 350.000 hectáreas y ha conseguido reducir su consumo de energía hasta en un 15%.

La transformación en el campo se traduce en casos de éxito tangibles para las comunidades locales que dependen directamente de estas infraestructuras. En un huerto del valle de Ferganá, respaldado por un proyecto de modernización de riego impulsado con el apoyo del Banco Mundial que comenzó en 2017, se plantaron melocotoneros en 2024 utilizando técnicas de riego por goteo sobre una superficie de 9.740 hectáreas de tierras de cultivo beneficiadas, logrando cosechar nada menos que 200 toneladas de fruta al año siguiente. Estos avances demuestran que la optimización del agua no solo ahorra recurso hídrico, sino que incrementa de manera exponencial la productividad agrícola de regiones enteras.

El impacto positivo de estas infraestructuras también alcanza a los ecosistemas naturales y a la biodiversidad local de la región centroasiática. El humedal Dengizkul, situado en la provincia de Bujará, se alimenta precisamente de las aguas de drenaje agrícola optimizadas y se ha consolidado como un punto clave y refugio fundamental para numerosas aves migratorias, evidenciando que una gestión rigurosa del agua beneficia tanto a la producción de alimentos como a la conservación medioambiental.

La adaptación como necesidad global ineludible

La necesidad de replantearse el uso del agua responde a un escenario global donde la presión demográfica y las alteraciones del clima obligan a transformar radicalmente los hábitos de consumo y producción. La adaptación a la escasez hídrica se configura así como un imperativo ineludible para la supervivencia y el desarrollo sostenible de las sociedades modernas en los diferentes continentes.

Ante este panorama, la voz de los expertos locales resume con claridad el desafío al que se enfrentan los profesionales del sector en todo el mundo. Como advertía con pragmatismo Malika Ikramova, profesora de Ingeniería del Agua:

«Vamos a tener que adaptarnos.»

Malika Ikramova, profesora de Ingeniería del Agua

Esta adaptación pasa inexorablemente por asumir que los recursos son finitos y que la supervivencia depende de la innovación tecnológica, la reutilización constante y la cooperación internacional entre los diferentes actores globales.

El compromiso internacional en favor de una gestión sostenible del agua tendrá uno de sus hitos más importantes en los próximos meses, consolidando el esfuerzo diplomático y técnico global. Emiratos Árabes Unidos y Senegal coorganizarán la Conferencia de la ONU sobre el Agua de 2026, que se celebrará en la ciudad de Abu Dabi entre el 8 y el 10 de diciembre de 2026. Este encuentro internacional servirá para poner en común las experiencias de naciones tan diversas y unificar criterios sobre cómo afrontar el futuro hídrico del planeta mediante la cooperación, la inversión en infraestructuras inteligentes y el intercambio de conocimiento científico.

Por la redacción de GUAY.news.

¿Qué te ha parecido?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Los comentarios se moderan (de forma automática con IA y por una persona) conforme a nuestras normas de la comunidad. Protección de datos. Responsable: WEBSITESYSEO S.L. Finalidad: publicar y moderar tu comentario. Legitimación: ejecución del contrato y, en su caso, tu consentimiento. Destinatarios: no se ceden datos salvo obligación legal; encargados con contrato. Derechos: acceso, rectificación, supresión, oposición, limitación y portabilidad en info@guay.news. Más información.