El diario para gente que no quiere amargarse la vida

Resultados al instante. Pulsa Intro para verlos todos.

Leer GUAY.news en…

Traducción automática de Google; el original está en español.

Cultura

Veinte alumnos de la UVA hallan azulejos ocultos en las Descalzas

Alumnos de la UVA hallan azulejos desconocidos bajo la cal del comulgatorio de las Descalzas Reales de Valladolid.

Estudiante limpiando con un pincel azulejos antiguos descubiertos bajo la cal en un muro de un convento.

En el comulgatorio del convento de las Descalzas Reales de Valladolid, bajo una fina capa de cal contemporánea, había color. Lo encontraron veinte estudiantes del grado de Historia del Arte de la Universidad de Valladolid (UVA) mientras participaban en unos trabajos sobre el patrimonio del monasterio: un conjunto de azulejos hasta ahora desconocidos que pertenecen a un ramal decorativo y ornamental que aún está por estudiar.

El hallazgo es noticia por tres motivos. Es el resultado de una experiencia docente que ha sacado a los alumnos de las aulas para ponerlos frente a la materia real del arte. Abre una ventana a la tradición azulejera conventual de la ciudad. Y llega en un momento delicado para el edificio, que cerró en agosto de 2025 y cuyo futuro aún no está claro.

Un convento vallisoletano y un inventario por actualizar

El punto de partida no fue una búsqueda de tesoros, sino una tarea de rutina. La comunidad religiosa de las Madres Clarisas, que habita las Descalzas Reales, había encomendado a Ramón Pérez de Castro, jefe del departamento de Historia del Arte de la UVA, unos trabajos de actualización y ampliación del inventario de bienes muebles del convento.

En esos trabajos participaban los veinte alumnos. Catalogar lo que hay dentro de un monasterio obliga a mirarlo todo con atención, también las paredes. Fue esa mirada la que acabó revelando que bajo la cal del comulgatorio se conservaba un conjunto cerámico que no figuraba en los registros.

El hallazgo se enmarca, además, en el seminario teórico-práctico «Materia, color y legado. La oculta azulejería conventual de las Descalzas Reales de Valladolid», celebrado a finales del pasado curso académico. Las sesiones teóricas y las prácticas se desarrollaron a lo largo de ese periodo, y el descubrimiento de los paramentos azulejados llegó durante los meses siguientes, en varias jornadas.

Del aula al comulgatorio: cómo se hizo el descubrimiento

El seminario combinó el análisis teórico con el trabajo directo sobre el patrimonio. Sus sesiones trataron la historia de la azulejería en Castilla y León y en Valladolid, la evolución formal y material de las piezas y la historia del propio monasterio. Impartieron el curso los profesores Vasallo Toranzo, Villanueva Zubizarreta y Pérez de Castro.

La parte práctica consistió en el examen directo de los azulejos del monasterio. Antes de enfrentarse a las piezas del convento, los estudiantes realizaron un taller de caracterización y catalogación de azulejería a partir de ejemplos conservados. Aprendieron así a identificar tipos, técnicas y épocas con materiales de referencia, y después lo aplicaron a un caso real.

El trabajo se desarrolló bajo la supervisión de Pablo F. Amador Marrero, licenciado en Restauración e investigador del Instituto de Investigaciones Estéticas de México. El color apareció al eliminar la fina capa de cal contemporánea que cubría las superficies. Los alumnos fueron retirando esa capa paramento a paramento, y así se fue haciendo visible el conjunto, que hasta entonces permanecía oculto a simple vista.

Las claves del hallazgo

  • Dónde: el comulgatorio del convento de las Descalzas Reales, en Valladolid.
  • Quiénes: veinte alumnos del grado de Historia del Arte de la UVA, con la supervisión de Pablo F. Amador Marrero.
  • Qué: azulejos hasta ahora desconocidos, bajo una capa de cal contemporánea.
  • Cómo: retirada de la capa de cal paramento a paramento, en varias jornadas.

Qué hay bajo la cal: tres tradiciones en un mismo espacio

El conjunto no es uniforme, y ahí radica buena parte de su interés. Los investigadores han identificado varios tipos de azulejos de épocas y tradiciones distintas, y cada uno aporta una pista diferente sobre el espacio que decoran.

Los azulejos de arista son, según lo identificado, los más antiguos del conjunto y se remontan al siglo XVI. Su nombre alude a la técnica: toman como referencia sus relieves y motivos geométricos. Conviven con piezas que siguen la tradición mudéjar, con lazos, lacerías y estrellas de influencia toledana, y con otras que incorporan diseños de ruedas con elementos propios del Renacimiento y de ascendencia itálica.

La mayor parte del espacio, sin embargo, está decorada con azulejería pintada de tipo talaverano, de comienzos del siglo XVII. Son las piezas más recientes del conjunto y las que más superficie ocupan.

Siglo XVI Período al que se remontan los azulejos de arista, los más antiguos identificados hasta ahora.

Comienzos del siglo XVII Época de la azulejería pintada de tipo talaverano, que decora la mayor parte del espacio.

Hay además un dato que añade un punto de misterio: algunos azulejos datan incluso de antes de que el monasterio fuera levantado. Si se confirma su procedencia, podrían aportar pistas sobre el origen del lugar, aunque los hechos conocidos no precisan cuántas piezas son ni cuáles.

Los investigadores de la UVA han empezado ya a trazar paralelismos con otros espacios religiosos de la ciudad que tienen decoración cerámica comparable: los conjuntos de las carmelitas descalzas, las concepcionistas y el exmonasterio cisterciense de San Quirce. Esa comparación es el primer paso para situar el comulgatorio dentro de la tradición azulejera vallisoletana.

Una experiencia docente que enseña sobre la materia real del arte

La actividad forma parte del proyecto de innovación docente «esCULTURA: ver, entender y comunicar (La materialidad de la obra de arte VII)», financiado por el Vicerrectorado de Innovación Docente y Transformación Digital de la UVA. El proyecto busca acercar al alumnado a la realidad y materialidad de las obras de arte mediante experiencias prácticas, colaborativas e interdisciplinares, y ofrecer sus resultados a la sociedad.

Quienes participaron se enfrentaron a un trabajo de campo real: examinar los azulejos in situ, caracterizarlos, catalogarlos y comprender cómo se relacionan entre sí y con el edificio que los alberga. Es, en esencia, lo que hace un historiador del arte cuando se enfrenta a un conjunto sin documentar.

Para los estudiantes, el descubrimiento supone una satisfacción académica difícil de igualar: han llevado a la práctica lo aprendido en su carrera y han contribuido a sacar a la luz un patrimonio que nadie conocía. Para la universidad, es un éxito de la comunidad universitaria en su conjunto, que demuestra el valor de enseñar historia del arte con las obras delante.

Qué significa para Valladolid y para su patrimonio conventual

Más allá de la anécdota, el hallazgo tiene un alcance cultural. Según se desprende del trabajo, permitirá conocer mejor la tradición azulejera conventual y religiosa de uno de los conjuntos monásticos más importantes de la ciudad. A través de ella, se podrá comprender mejor la Valladolid renacentista, las decoraciones elegidas por las instituciones religiosas de la época, la historia católica y artística de la ciudad y los revestimientos cerámicos en las clausuras de la provincia.

Hay además una derivada que afecta al futuro del edificio. El convento cerró en agosto de 2025 y su destino está por aclarar. Según lo expuesto, los azulejos podrían garantizar la conservación o incluso la permanencia del conjunto en el callejero vallisoletano. Esa posibilidad depende de que las piezas se estudien, un paso que todavía no se ha dado.

Cronología y próximos pasos

Cronología

  • Finales del pasado curso académico: se celebra el seminario teórico-práctico «Materia, color y legado».
  • Meses siguientes: taller de caracterización y catalogación, y descubrimiento de los paramentos azulejados del comulgatorio, en varias jornadas.
  • Agosto de 2025: cierre del monasterio de las Descalzas Reales.
  • Este curso: previsión de continuar la limpieza para sacar a la luz todo el conjunto.

El trabajo no ha terminado. Se prevé que este curso continúe la limpieza para sacar a la luz todo el conjunto, de modo que lo descubierto hasta ahora es solo una parte de lo que podría haber bajo la cal.

Quedan además por estudiar el ramal decorativo y ornamental al que pertenecen los azulejos y su procedencia. Una vez se estudien las piezas, se podrá garantizar su conservación o permanencia.

Lo que el texto no precisa

Los datos disponibles dejan varias cuestiones abiertas. No consta la fecha concreta del descubrimiento, más allá de que ocurrió en varias jornadas durante los meses posteriores al seminario. Tampoco se precisa la procedencia de los azulejos, ni qué piezas son anteriores a la construcción del monasterio, ni si el descubrimiento del conjunto ya ha concluido o quedan zonas por descubrir.

Mientras tanto, los veinte alumnos que descubrieron el color bajo la cal se llevan algo que ningún examen puede dar: haber sido los primeros en ver lo que las paredes del comulgatorio guardaban.

Por la redacción de GUAY.news.

¿Qué te ha parecido?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Los comentarios se moderan (de forma automática con IA y por una persona) conforme a nuestras normas de la comunidad. Protección de datos. Responsable: WEBSITESYSEO S.L. Finalidad: publicar y moderar tu comentario. Legitimación: ejecución del contrato y, en su caso, tu consentimiento. Destinatarios: no se ceden datos salvo obligación legal; encargados con contrato. Derechos: acceso, rectificación, supresión, oposición, limitación y portabilidad en info@guay.news. Más información.