El remo chileno ha cerrado los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, celebrados en Argentina, en lo más alto del medallero de su disciplina. El equipo sumó 13 medallas: siete de oro, cuatro de plata y dos de bronce. Ninguna otra disciplina aportó tantas medallas a Chile, que terminó cuarto en el medallero general de los Juegos.
Las caras visibles del equipo son las mellizas Melita y Antonia Abraham, referentes de la federación chilena de remo. Trabajan con su entrenador, Felipe Recart, y con el gerente técnico de la federación, Cristián Gómez.
«Estamos muy contentas, especialmente por el equipo. Como federación, somos una federación muy profesional y se vieron los resultados. Logramos ganar el medallero, eso habla del profesionalismo que tiene el remo chileno».
Remar con botes prestados
El resultado tiene más mérito por lo ocurrido en febrero. Un incendio en Curauma (Valparaíso), sede del centro de entrenamiento, destruyó el material de todo el equipo nacional. «En un principio, cuando pasó todo esto, todo se fue a negro, quedamos en nada», recuerda Antonia. La federación consiguió en una semana embarcaciones de otras regiones para que los remeros siguieran entrenando.
Desde entonces compitieron con botes prestados por clubes. «Nuestro bote era del 2015 y nosotros veníamos de competir en un Mundial con un bote del año, de fibra de carbono», explica Melita. El material nuevo llegó hace apenas unos días y lo estrenarán la próxima temporada. «Luego de la tragedia del incendio, poder estar ganando el medallero meses después, adaptándonos como podemos, ha sido muy gratificante», añade.
Una temporada completa
Los Suramericanos cierran un gran año para las hermanas. En la Copa del Mundo lograron una plata en Plovdiv (Bulgaria) y bronces en Sevilla y Lucerna (Suiza), y fueron sextas en el Mundial de Ámsterdam, el segundo que disputan. Tras dos semanas de vacaciones volverán a entrenar pensando en los Juegos Panamericanos de Lima y en la clasificación para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
Un deporte más accesible de lo que parece
Las Abraham quieren desmontar la idea de que el remo es caro. Según Melita, basta con vivir cerca de donde se practica, como Puerto Montt, Valdivia, Concepción o Curauma. Los clubes ponen los botes y la cuota mensual no pasa de 20.000 pesos chilenos. «Nosotras tuvimos nuestro primer bote a los 23 años y todos los primeros 10-15 años remamos en los botes que nos pasaban los clubes», cuenta.
También asumen su papel de líderes del equipo nacional y quieren que su visibilidad ayude a otros deportes minoritarios a encontrar patrocinadores. Melita lo resume así: «Los chilenos somos buenos para el remo».
Por la redacción de GUAY.news.





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