Durante casi cuatro décadas, el jardín delantero de la casa de Dale, en Mineral Wells (Texas), ha sido un astillero particular. Este vecino de 86 años empezó en 1987 a construir un barco de acero de 62 pies con un objetivo concreto: terminarlo y navegar hasta Alaska. Hoy ese sueño está más cerca gracias a la generosidad de más de 1.500 desconocidos.
El barco, de cuatro camarotes, está completado en aproximadamente un 75 %. La edad ha cambiado las cosas: Dale ya no puede seguir construyéndolo por sí solo. Además, queda por delante un obstáculo que nada tiene que ver con la soldadura: una colina empinada se interpone entre la embarcación y la carretera.
Quién es
Dale tiene 86 años y vive en Mineral Wells, Texas. Desde 1987 construye en el jardín delantero de su casa un barco de acero de 62 pies y cuatro camarotes, con el que quiere llegar navegando hasta Alaska. Los hechos conocidos no aportan su apellido.
Una visita sin avisar
La historia dio un giro cuando tres visitantes ingleses se enteraron de la existencia del barco y se presentaron en la casa sin avisar. Se trata de Laurence Benson, Benjie y Will. Benson es creador de contenido con millones de seguidores.
Lo que encontraron fue a un hombre cuya pasión por el proyecto seguía intacta. Benson lo resume así:
«En cuanto empezó a hablar del barco, se le notaba. Está tan apasionado ahora como hace 40 años. Su sueño es verla en el agua».
Laurence Benson
Dale quiso enseñarles su obra por dentro y por fuera. Subió una escalera para mostrarles la cubierta, algo que, según el relato, no había hecho en años. Aquel gesto dejó claro a los visitantes cuánto significa el barco para él.
Una campaña de GoFundMe
Tras la visita, Benson y sus amigos lanzaron una campaña en GoFundMe para ayudar a Dale a cerrar el proyecto. El dinero se destinará a tres partidas: los trabajos de acabado, el equipo necesario para bajar el barco por la colina y el transporte hasta un lugar de botadura.
Más de 41.000 $ recaudados en pocos días, sobre un objetivo de 45.000 $
La respuesta fue inmediata. En pocos días, la campaña superó los 41.000 dólares, con más de 1.500 donantes. La historia se difundió tras aquella visita.
Unos 50.000 $ para mover el barco y ponerlo en el agua
Esa cifra responde a un coste concreto: según los datos disponibles, mover el barco y ponerlo en el agua requiere unos 50.000 dólares. La colina empinada obliga a usar maquinaria pesada para bajar la embarcación hasta la carretera.
Qué falta por hacer
Los pasos pendientes están claros: terminar los acabados, descender el casco por la colina, trasladarlo hasta un lugar de botadura y, por fin, ponerlo a flote.
Benson trabaja ahora codo con codo con la familia de Dale para completar el proyecto. Por el momento no hay plazos ni fecha de botadura, y tampoco se ha concretado dónde estará ese lugar. La campaña en GoFundMe sigue activa para cubrir lo que falta.
Lo que significa para Dale
Dale empezó a soldar en 1987 con la vista puesta en Alaska. Casi cuatro décadas después, el barco que construyó en su jardín tiene por delante su salida al agua. Según el texto, la ayuda de gente que no se conoce puede acercar un sueño que parecía fuera de alcance, sobre todo cuando alguien ha dedicado décadas a algo que ama.
Por la redacción de GUAY.news.





Deja una respuesta