El Hospital Universitario de Bellvitge, en L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona), ha dado un paso más en la cirugía robótica de trasplantes: ha implantado riñones de donante vivo con la plataforma de puerto único Da Vinci SP (single port), que permite trabajar a través de una sola incisión de 7 centímetros. Según el propio centro, es el primer hospital europeo que integra el robot uniportal en un programa de trasplante renal de donante vivo.
La primera paciente trasplantada con esta técnica, una mujer de 58 años, ya ha recibido el alta. El equipo ha realizado además otros trasplantes con el mismo sistema. El número exacto no es unánime en las fuentes: se habla de cuatro casos en total en unas versiones y de tres, la primera paciente más otros dos, en otras.
La novedad es noticia porque combina dos ideas: reducir la agresión quirúrgica sobre una persona enferma y, a la vez, sobre una persona sana que dona un órgano. Un trasplante de riñón de donante vivo es una operación delicada para ambas partes, y cualquier avance que acorte la recuperación o reduzca el dolor tiene un efecto directo en su vida cotidiana.
Una sola puerta para el robot y para el órgano
El sistema SP introduce por una única incisión una cámara y tres instrumentos microarticulados, todo ello con un solo brazo robótico. Una vez dentro del cuerpo, los instrumentos se despliegan y se mueven con gran precisión. La plataforma ofrece un rango de movimientos de 360 grados, controles intuitivos y sensores que permiten al cirujano percibir la fuerza que aplica.
La visión es otro de los pilares: la plataforma incorpora ópticas y un tratamiento avanzado de imagen que ofrece un campo quirúrgico detallado en tres dimensiones, de modo que las incisiones no afecten a tejidos que no están implicados en la operación. El cirujano maneja los instrumentos desde una consola.
La diferencia con el robot convencional está en el acceso. En el sistema multipuerto Da Vinci, el robot dispone de cuatro brazos y opera a través de varios pequeños orificios en el abdomen. En el sistema SP, en cambio, la intervención se hace por una única abertura de siete centímetros, la misma por la que entra el órgano que se va a trasplantar.
En un trasplante renal, el cirujano debe colocar el órgano, conectar sus vasos sanguíneos con los del receptor y garantizar la conexión de las vías urinarias. Hacerlo con precisión y buena visualización, por un espacio tan reducido, es lo que exige al equipo una nueva curva de aprendizaje.
El camino recorrido: de 2018 a los 300 trasplantes robóticos
Bellvitge puso en marcha su programa de trasplante renal robótico en 2018, bajo la dirección de Francesc Vigués, entonces jefe del Servicio de Urología. Desde entonces ha ampliado de forma progresiva el uso de la técnica a casos cada vez más complejos. En 2020 realizó con éxito un trasplante renal robótico ortotópico, una técnica descrita y practicada por primera vez en el centro.
La cirugía ortotópica consiste en extirpar uno de los riñones deteriorados del paciente e implantar el del donante en la misma posición anatómica original. En la mayoría de los trasplantes, en cambio, el órgano se coloca en la fosa ilíaca sin retirar el dañado.
Con los años, el centro se ha convertido en referencia. Según Vigués, la experiencia acumulada ha permitido que se beneficien del acceso robótico pacientes con trasplantes cada vez más complejos y, en algunos casos, realizar trasplantes que de otra manera no habrían sido posibles. Bellvitge ha ayudado además a poner en marcha programas de trasplante robótico en otros centros de España y de otros países europeos.
«Esta experiencia ha hecho que seamos referentes en este proceso quirúrgico, de forma que hemos ayudado a poner en marcha el programa de trasplante robótico en múltiples centros de España y de otros países de Europa.»
Francesc Vigués
El equipo suma ya alrededor de 300 trasplantes renales robóticos, y más del 90% se han hecho con órganos de donantes vivos. Según ABC, Bellvitge es el primer hospital español en alcanzar esa cifra, algo que ocurrió en julio. Antes de aplicarlo a los trasplantes, los cirujanos ya habían usado el robot uniportal en otro tipo de cirugías. El hospital cuenta con seis robots quirúrgicos; el sexto, el sistema Symani, está pensado para microcirugía y supermicrocirugía.
Sobre la técnica de puerto único en trasplante solo existían, hasta ahora, precedentes en Cleveland (Estados Unidos).
Las cifras que sostienen el programa
El peso del centro en el sistema español de trasplantes es considerable. Según RTVE, Bellvitge fue en 2025 el hospital que más trasplantes de riñón realizó en España, con 207. De ellos, 43 fueron de donante vivo y todos se hicieron con cirugía robótica. Es también el hospital que más intervenciones robóticas realiza al año en el país y uno de los que aplica esta tecnología a más procedimientos.
Bellvitge en cifras
- 207 trasplantes renales en 2025, 43 de ellos de donante vivo, todos con cirugía robótica.
- Unas 1.200 intervenciones robóticas en 2025.
- Previsión para 2026: 1.600 intervenciones robóticas, de las que entre 350 y 400 serían con robot de puerto único.
- Previsión para 2027: unas 2.000 intervenciones robóticas, con entre 500 y 600 de puerto único.
- Entre 20 y 25 trasplantes de donante vivo al año con tecnología de puerto único, según RTVE.
El robot uniportal no se limita a Urología. Se emplea también en Ginecología, Cirugía Torácica, Cirugía General y Digestiva y Otorrinolaringología. Bellvitge es un hospital terciario eminentemente quirúrgico, y la robótica forma parte central de su actividad.
Sobre el coste, el jefe del Servicio de Urología, Òscar Buisan, explicó que en gastos directos el precio por procedimiento se reduce una vez que la tecnología está disponible, porque se amortiza la inversión. En gastos indirectos, añadió, se ahorra en días de ingreso y en tratamiento del dolor.
Qué dicen los cirujanos y qué falta por demostrar
Buisan resume las ventajas de la técnica en tres ideas: se genera una sola cicatriz, se reduce el dolor postoperatorio y se acelera la recuperación funcional del paciente. En el caso de los cuatro trasplantes que cita, los resultados, dijo, son «óptimos». Considera, además, que la cirugía robótica uniportal es mejor opción que la laparoscopia convencional para extraer el riñón de un donante vivo.
«Se genera una sola cicatriz, se reduce el dolor postoperatorio y se acelera la recuperación funcional del paciente.»
Òscar Buisan, jefe del Servicio de Urología del Hospital de Bellvitge
Los resultados del trasplante en sí son, según RTVE, comparables a los de la cirugía robótica convencional; la diferencia que se espera está en el dolor y en la rapidez de la recuperación. El hospital declaró «excelentes resultados» en disminución de complicaciones, estancia media y dolor postoperatorio en el conjunto de sus intervenciones robóticas.
Conviene también poner el hallazgo en su sitio. Según ABC, la reducción de heridas es uno de los objetivos principales, pero la magnitud del beneficio frente a otras técnicas debe evaluarse con estudios comparativos y seguimiento prolongado. La literatura científica apunta a que la cirugía robótica de puerto único es técnicamente viable en pacientes seleccionados y en centros con experiencia, pero faltan estudios amplios para determinar si ofrece ventajas superiores.
Hay otro matiz: la técnica no sirve para todos los casos. Depende de la anatomía del paciente y del riñón trasplantado. En esta primera intervención, las condiciones de la paciente y del donante fueron, en palabras de Vigués, «óptimas».
Silvia: la primera paciente
La primera receptora tiene 58 años y poliquistosis renal y hepática diagnosticada hace una década. Aunque tenía muy buena calidad de vida, sus análisis periódicos mostraban que la función de sus riñones iba reduciéndose. Durante el último año, según RTVE, esa función bajó considerablemente y el equipo le planteó el trasplante de donante vivo. Se sometió a la intervención con expectativas posoperatorias más complicadas.
El donante fue su marido. Silvia solo aceptó cuando se aseguró de que no supondría ningún agravio para su pareja y de que tendría buena calidad de vida; después se hicieron las pruebas de compatibilidad y los análisis. La donación renal en vida consiste en que una persona entrega uno de sus riñones a otra tras una evaluación médica que determine su idoneidad.
«Para mí suponía muchísimo.»
Silvia, paciente trasplantada, sobre que su marido fuera el donante
Tras nueve días de ingreso, Silvia relata que su recuperación ha sido mucho mejor de lo que pensaba, sin molestias ni dolores físicos. Según los datos que recogen ABC y RTVE, a un mes y medio de la operación se siente recuperada en un 95% de su energía y movilidad. Valora la experiencia como «súper positiva».
Qué viene ahora
El siguiente reto, según ABC, es comprobar con más pacientes y un seguimiento prolongado hasta qué punto los beneficios potenciales de operar con una sola incisión se traducen en mejores resultados clínicos. El hospital prevé terminar 2026 con entre 350 y 400 intervenciones con el robot de puerto único y alcanzar entre 500 y 600 en 2027, y espera realizar entre 20 y 25 trasplantes de donante vivo al año con esta tecnología.
Hay detalles que las fuentes no concilian, y por eso conviene tomarlos con cautela: la fecha de la primera intervención (julio o septiembre), el número exacto de trasplantes hechos con el sistema de puerto único (tres o cuatro) y el alcance preciso de esa primacía europea.
Por qué importa
Cada trasplante de donante vivo implica a dos personas: una enferma que espera recuperar su vida y otra sana que se somete a una cirugía por generosidad. Una técnica que reduzca la cicatriz, el dolor y los días de recuperación puede hacer más llevadera esa decisión, y animar a más familias a plantearla.
Para Bellvitge, la apuesta es consolidar un modelo en el que la tecnología no sustituye la experiencia del cirujano, sino que la amplifica. Sus propios responsables subrayan que los beneficios deben demostrarse con estudios y seguimiento. Por ahora, los primeros resultados son prometedores: una paciente en casa, recuperada y satisfecha, y un equipo que ya prepara la siguiente fase.
Por la redacción de GUAY.news.





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